Mostrando entradas con la etiqueta editorial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta editorial. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de julio de 2015

El cómic independiente en Medellín: los trazos de una generación

Los cómics, historietas y tiras cómicas nos divierten a todos. Pero este mundo es muchísimo más rico que un par de chistes al final del periódico.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


ESTAMOS VIVIENDO LA SEGUNDA EDAD DORADA DEL CÓMIC: de unos años para acá se han venido publicado obras tan calidosas, que han puesto las historietas al mismo nivel de las bellas artes y la literatura.

En Medellín hay una escena importante: lectores, libros, sitios web, comunidades, eventos, autores y algunos negocios.

El cómic es tan versátil como el cine y en Medellín hay para todos los gustos: están los aficionados al manga y el cosplay japonés, los seguidores de las grandes historias de superhéroes, y los autores experimentales, herederos del cómic independiente de hispanoamérica y Estados Unidos.


El nacimiento de una estrella

¿Estamos viendo nacer una industria del cómic paisa, o al menos colombiana, con identidad propia? ¿Se podrá algún día vivir de esto?

Hablamos con 4 personas que tienen un papel (y una pluma) destacada en el medio del cómic local, para conocer su opinión:

  • Johny Benjumea, “Joni B”: artista, profesor de artes visuales, autor del libro Parque del Poblado y del blog Podría ser que sí.

“Joni B” es de San Carlos, Antioquia, ha publicado libros de cómic como “Maldito planeta azul”y “Parque del Poblado”.

“Fin de semana”, un cómic de Joni B en su blog “Podría ser que sí”.
“Machos”, un cómic de Joni B en su blog “Podría ser que sí”.


El cómic en Medellín

Pablo Pérez (Altais) dice que en ciudades como Medellín, Bogotá, Cali, Manizales y Pereira, sí hay una escena del cómic sana y en crecimiento.

“Los autores están explorando el relato autobiográfico, pero nos faltan espacios para contar historias. Si hablamos de industria editorial, la escena es adolescente. El mercado son los amigos y los conocidos”.

Daniel Jiménez, director de la Revista Larva, dice que la escena es incipiente pero que hace 10 años ni siquiera existía. Había lectores y autores, pero no un ecosistema como el de hoy.

“El reto es atraer nuevos lectores además de los que ya son apasionados por el cómic. También crear obras contundentes y ambiciosas, que aprovechen todo el potencial del lenguaje del cómic para resonar con el público”.


¿Sí hay público para nuestros cómics?

“Hay pocas cifras y estudios, son más las especulaciones, el ensayo y error”, dice Daniel Jiménez, director del festival Entreviñetas (que realizó más de 80 eventos en 3 ciudades el año pasado).

Altais, por su parte, dice que en la ciudad hay gente dispuesta pagar 20 mil pesos por una historieta gringa, pero no comprarían el fanzine de un autor local que vale la mitad. “Quizás a los autores nos falta pensar en términos de producto, de crear una experiencia, porque el cómic también es una forma de entretenimiento”.

El público es complicado en toda Colombia, pero sobretodo en Medellín, dice Álvaro Vélez (Truchafrita). “Acá un libro en 10 mil pesos es muy caro, cuando en Bogotá los libreros dicen que le subamos”. Johny Benjumea (Joni B), concuerda: “aquí no estamos tan dispuestos a pagar por un cómic, siempre buscamos lo regalado”.



Pablo Pérez firma como “Altais” sus trabajos como dibujante de cómics. En su blogPeriodista Ilustrado reúne sus trabajos de narrativa e ilustración.


“Bienvenidos a la tierra del café”, una caricatura de Altais en su blog “Periodista Ilustrado”.

“Hacer una historieta”, un cómic de Altais en su blog “Periodista Ilustrado”.


La batalla de las plataformas

Hoy podemos encontrar cómics en periódicos, revistas, fanzines, libros de pasta dura,ezines (fanzine digital), blogs y librerías virtuales.

Altais, por ejemplo, lee y publica en digital “en Medellín hay mucha gente leyendo cómics de Estados Unidos y Japón en Internet. Yo descargo muchos en .pdf y los leo en mi celular o mi portátil. Por eso todo mi trabajo también está en línea”.

Pero también se hacen esfuerzos por imprimir cómics. Robot, por ejemplo, es la editorial que co-fundaron Truchafrita, Joni B, y otros más. “Nuestros libros se pueden conseguir en Medellín en las librerías Palinuro, Ex-libris y Grammata, y en Bogotá con la distribuidora La Diligencia.

“El lector de cómic -dice Daniel Jiménez- no se queda en una sola plataforma: esomnívoro. En Colombia, los espacios alternativos han sido más generosas para los autores ya que el terreno más tradicional renegó durante muchos años del cómic. Hay más caras en fanzines y en internet”.


Un cómic con verraquera

Para el director de la Revista Larva, Daniel Jiménez, el autor de cómic se encuentra hoy en un cruce de caminos y referencias. “Como el reto no es solo gráfico, sino también narrativo, hay que valerse de referentes en la literatura, el cine, la música, las artes visuales y el diseño”.

“Algunos recogen abiertamente las influencias del cómic extranjero para contar historias de acción, superhéroes y ficción científica. Otros, aunque también se alimentan de esos referentes, se atreven a experimentar un poco. Un tercer grupo es abiertamente experimental y crea un estilo personalísimo, más concentrado en la historia que en la espectacularidad de la imagen.

Todos esas apuestas son válidas y hacen su aporte en la consolidación de una escena del cómic con dibujantes, autores y lectores. “Pero yo me atrevo -dice Daniel- a afirmar que el último grupo ha logrado las transformaciones más importantes en el cómic colombiano (y mundial) en los últimos años”.

Álvaro Vélez es historiador, da clases en la Universidad de Antioquia y le encanta dibujar cómics, además lleva más de 20 años haciéndolo. Firma como Truchafrita.

“Otro cómic listo”, un cómic de Truchafrita en su sitio web.


“Detective Muñoz contra medio país”, un cómic de Truchafrita en su sitio web.


¿Vamos para una industria cultural del cómic?

En nuestro país hay autores destacados, para la muestra:


Sin embargo hay un limitado desarrollo de negocios en torno a este mercado. Uno de los proyectos más destacados en Medellín es la Editorial Robot, que ha publicado autores de cómic independiente, ilustración y libros-álbum (los que los niños usan para aprender a leer, pero que también le encantan a los adultos).

Robot empezó a editar libros que se fueron vendiendo bien. “En esa época no tuvimos en cuenta que la distribución es muy costosa (más de la mitad de los costos de la editorial). Vendimos libros en 15 mil pesos, que teniendo en cuenta la distribución deberíamos haberlo cobrado 10 mil pesos más caro”.

“Los libros se venden -dice Truchafrita por su parte-, alcanza para financiar la edición de otro libro. Editamos 2 o 3 libros al año, y nuestro catálogo es de 30 títulos, con tirajes de mil ejemplares. Otras editoriales, con más gente y más capital podrían hacer todos esos títulos en un solo año”.


Pablo Pérez “Altais” tiene una gran colección de cómics en formato digital, para ver en su celular móvil o portátil.

Revistas que acogen al cómic colombiano, algunas especializadas como Larva y Acme. También algunas ediciones ganadoras de becas de creación.


Ediciones especiales de cómics estadounidenses, europeos y japoneses, de la colección personal de Pablo Pérez “Altais”.

Libros de cómic editados en Colombia (y también se coló un fanzine). Para producir estos libros y distribuírlos se necesita mayor capital.

Fanzines de autores colombianos. Este formato es más barato y el autor lo distribuye por su cuenta.


¿Para hacer cómics hay que ser buen dibujante?

El dibujo es lo que a primera vista diferencia un cómic de otros, así que la creatividad es importante: cada historia necesita una solución gráfica original.

Joni B es artista plástico y sabe emplear varias técnicas, análogas y digitales. “Es un asunto personal, cada autor trabaja a su manera: mis originales son completamente análogos, pero también se puede dibujar en papel y luego agregar color y textos en digital, o dibujar directamente en el computador”.

A sus estudiantes del Instituto Bellas Artes les dice que hay que dibujar muy bien, pero sobretodo hay que ser un buen narrador.


La historia es el alma del cómic

Los cómics no son solo chistes o acción, hay toda clase de historias: de crítica social, históricas, de ciencia ficción, autobiográficas, entre otras.

Altais dice que una buena historia lo es todo. “Una cosa es la historia y otra la solución gráfica: es más importante lo primero”. Como lectores es probable que aceptemos casi cualquier dibujo si la historia es buena y nos llama la atención, pero ni el mejor dibujante puede rescatar una mala historia.

Truchafrita, por su parte, ha editado a varios autores locales de cómic y ha sido jurado en becas de creación artística. Para él, “lo más importante es que el autor sea sincero consigo mismo. Si no, no conseguirá contar una buena historia.”

Además, recomienda hacer muchos fanzines (publicaciones a baja escala, baratas, que el mismo autor puede editar y distribuir). “Hay muchos que se queman intentando hacer un libro, en vez de hacer fanzines para aprender a escribir, a dibujar, a usar programas de diseño, a editar una publicación y distribuirla”.

“La distancia entre extraños” es un libro de ilustración de Mónica Naranjo Uribe, publicado por la Editorial Robot de Medellín.


“El cuy Jacobo y el tesoro Quillacinga” es un cómic del autor Ivanquio.


“Luto rosa” es un cómic de Pablo Marín Ángel (El señor Juanito), publicado por la Editorial Robot de Medellín.


“MEH” es un cómic de Lina Moreno, es su trabajo de grado en artes de la Universidad Nacional.


Una nube de moscas es un cómic de la autora MRZ.
Raquel y el fin del mundo es un cómic de Mariana Gil Ríos, publicado por la Editorial Robot de Medellín.

“Pecas” es un cómic (más cercano a los álbumes ilusterados para niños) del autor Jim Pluk.


¿Cómo me vuelvo un historietista fanzinero?

Hay muchas formas de trabajar, no hay fórmulas únicas. Tampoco hay que desesperarse: concéntrate en tu historia y tus dibujos. Haz un fanzine o varios. Destrúyelos. Crea un blog. Escucha las críticas. ¡No hay afán!

Los cómics en Medellín se suelen hacer en 3 escenarios: como trabajos de grado, como proyectos ganadores de una beca a la creación del Municipio, la Gobernación o el Ministerio de Cultura, o como afición, por el disfrute de crear tus propias historietas.
  • Trabajo de grado: desarrolla una propuesta sólida, con una buena historia y una propuesta gráfica coherente. Trata de publicar el resultado en la web o a través de editoriales especializadas, para que tu trabajo no se quede archivado.
  • Proyecto ganador de una beca: preséntate con seudónimo y un buen proyecto, un proyecto ganador. No hay que inventarse algo a una semana del cierre, mejor trabaja todo el año y muestra una obra adelantada. Anticipa las preguntas del jurado y asesórate con gente que también haya ganado.
  • Afición: dibuja y cuenta historias en cualquier momento del día. Publica en un blog o en fanzines. Para tener solvencia económica explora la docencia, el periodismo, la ilustración y la comunicación freelance.

¿Vivirás de esto en el futuro?

“Para hablar de industria cultural -concluye Truchafrita-, hay que editar más autores, tener más catálogo y llegarle a más públicos, también vender más y hacer más distribución. Esto es un negocio: hay que reunirse con clientes, hacer contactos, llevar la contabilidad, pagar una sede. Eso muy importante, pero hay que dejar tiempo para dibujar, que es lo que más nos gusta.

Hablar industrias culturales es hablar de emprendimiento y negocios. A muchos artistas puede no gustarles, y no se trata de volverse comerciante, sino de explorar proyectos junto a gente con perfil emprendedor. Hoy en día, el arte y las historias son una fuente más de desarrollo económico, que algunos saben aprovechar para contar historias de calidad a todo el mundo.


Los retratos de Álvaro Vélez "Truchafrita" y Johny Benjumea "Joni B", que fueron cedidos por ellos mismos, las demás fotos son mías.

viernes, 14 de noviembre de 2014

La semilla que cayó en tierra buena

Editorial del Periódico La Memoria #8, Santa Elena, noviembre de 2014.

Amparo Atehortúa siempre ha vivido en la vereda El Plan. Creció junto a la huerta de Rancho Viejo, observando el desarrollo de las hojas cortantes del maíz. Hoy, en su octava década de vida, sigue cultivando Pensamientos, cuidando cada flor como si fuera un hijo suyo.
(Lee la historia de Amparo en la portada y páginas centrales de La Memoria #4).

A Zohe Jurado la trajeron en brazos a Santa Elena, a vivir en una casa campesina con vacas y cientos de materas de flores. Todavía hoy, con más de ochenta años, ordeña todos los días a Muñeca, su vaquita, para obtener leche, quesito y mantequilla. (Lee la historia de Zohe en las páginas centrales de La Memoria #6).

Los hermanos Ríos Ríos de El Llano crecieron en un terreno fértil. Su dedicación y trabajo en equipo hacen que hoy en día obtengan maíz, fríjol, tomates, gran variedad de flores, leche y carne del ganado. (Lee la historia de los hermanos Ríos Ríos en las páginas centrales de La Memoria #7).

Otilia Mazo llegó desde Cocorná a la ladera Norte del altiplano de Santa Elena hace más de una década. En Flores de Oriente cuida innumerables plantas exóticas y ornamentales. Junto a ella, los campesinos del sector siembran café, maíz, arveja y cebolla en rama. (Lee la historia de Otilia en la página 5 de esta edición, que puedes encontrar abajo).

Son sólo cuatro ejemplos de la vocación campesina en el territorio Santaelenita. Todas estas mujeres y hombres empezaron a trabajar la tierra desde muy jóvenes, y aprendieron de sus familiares a hacerlo, pues solo así era posible mantener familias numerosas donde cada hijo “venía con la arepa debajo del brazo”.

La vocación campesina aparece en la infancia y nunca desaparece: los niños del campo que se criaron en las heras, en su vejez podrían hacer germinar una semilla hasta un tarrito lleno de tierra, en un balcón de un barrio de Medellín.

Esto nos da por lo menos dos lecciones: primero, poco estamos haciendo para que las vocaciones campesinas, rurales y agro-productivas se mantengan y prosperen en nuestro territorio: cada vez menos niños y jóvenes tienen contacto con esta clase de economía.

Segundo, la vocación se empieza a definir desde la primerísima infancia, y por eso es importante identificar los talentos de los niños y cultivarlos -como a una planta- desde siempre.

¡Que nuestros niños sean como la semilla que cayó en tierra buena y dio fruto! (San Mateo 13:3-9)



Lee todas las ediciones de 2014 aquí.

martes, 14 de octubre de 2014

Periódico La Memoria #7

Periódico La Memoria #7, Santa Elena, octubre de 2014.

Descarga el Periódico La Memoria #7 aquí.


Lee los números 1 - 8 del Periódico La Memoria, publicación comunitaria de Santa Elena aquí.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Turismo y cultura campesina ¿amigos o enemigos?

Editorial del Periódico La Memoria #6, Santa Elena, septiembre de 2014.

Pocas personas en Santa Elena conocen tan bien las vías del corregimiento y del Oriente de Antioquia como Wilmar Andrés Paredes. Todos los días, Wilmar sale en compañía de su caballito de acero y pedalea unos 80 kilómetros, conquistando cada montaña y valle de nuestro bello paisaje.

Esta tierra parece hecha para las bielas, en todas sus modalidades. Ejemplo de ello son Wilmar Paredes, ciclista de ruta, y Juan David Gallego, rider de downhill. Junto a ellos, cada vez más ciclistas de todos los tipos y orígenes recorren nuestras vías y trochas, pues el corregimiento ofrece escenarios perfectos para los amantes del deporte.

La belleza y variedad de paisajes del territorio santaelenita es innegable, y eso, además de su ubicación estratégica entre los valles de Aburrá y San Nicolás, parece ser la principal razón del gran flujo turístico y el cambio económico que hoy vive el corregimiento.

Hoy, parece haber una contradicción entre el turismo y la economía rural-campesina; también entre la conservación ambiental y la productividad del campo. Lo cierto es que la gente con vocación para cultivar alimentos e insumos agroindustriales, sufre una serie de desventajas que deterioran su oficio, algo absurdo en un contexto de alta demanda de alimentos.

Sería importante evaluar de cerca la situación económica de la población silletera y campesina, así como sus fuentes de ingreso, para comprobar hasta qué punto la agricultura -la auténtica economía del silletero- ha perdido terreno, y si el turismo alcanzará algún día a beneficiar al grueso de la población agro-productiva de Santa Elena.

Habría que fortalecer cadenas agroindustriales de alto valor agregado, como la gastronomía, la cosmética, los textiles y la artesanía, entre otros, e incluir al grueso de la población -en especial jóvenes- para resolver la aparente contradicción entre turismo y cultura rural-campesina.

La agroindustria innovadora, así como el turismo deportivo y de aventura, tienen gran potencialidad en el corregimiento. El turismo podría beneficiar a la mayoría de santaelenitas, pero solo si la comunidad, los centros educativos, la Administración Pública y el sector privado, construyen juntos una apuesta verdaderamente incluyente para el territorio.


Lee todas las ediciones de 2014 aquí.

jueves, 14 de agosto de 2014

Un silletero abraza la tierra

Editorial del Periódico La Memoria #5, Santa Elena, agosto de 2014.

El momento más memorable de la Feria de las Flores fue sin duda cuando Carlos Alberto Zapata cayó al suelo y abrazó la tierra -madre de todo lo vivo- para luego levantarse y buscar con la mirada a sus hijos, que lo veían con emoción al otro lado de la pantalla.

Este 10 de agosto, su silleta llevó las tres cintas: la de finalista, la de mejor silleta monumental, y la cinta tricolor de ganador absoluto del 57 Desfile de Silleteros.

Junto a él Marcela Londoño -de El Placer-, ganadora en silleta tradicional; Fabián Atehortúa -de El Cerro-, ganador en silleta emblemática; y María Alejandra Colorado -de Piedra Gorda-, y Dayana Atehortúa -de La Palma-, ganadoras en las categorías junior e infantil, respectivamente.

Abrazar la tierra no es un disparate: es apenas natural para alguien que la trata casi como a una mujer, la consiente, la fecunda y espera con paciencia el fruto del trabajo, una labor tan humana que dio origen a nuestra civilización.

Las flores, pero sobre todo las fresas, le dan sustento a este hombre. Bien lo dijo el rector de Eafit Juan Luis Mejía en la transmisión del desfile: la floricultura industrial desplazó a muchos silleteros del mercado de las flores, y por eso, los jardines artesanales como el de Don Carlos son cada vez más escasos en Santa Elena.

Pero el cambio de vocación económica del territorio es un fenómeno más complejo, en el que tienen que ver el turismo, el flujo demográfico desde el Valle de Aburrá hacia el altiplano de San Nicolás, la especulación inmobiliaria, y los megaproyectos como Arví, el Metro de Medellín y el túnel de Oriente.

Hasta octubre el Concejo de Medellín estará debatiendo el POT propuesto por la alcaldía, que es decisivo para el futuro de nuestro territorio en los próximos 12 años. En la página 15 encontrará algunas fechas importantes.

¡Abracemos la tierra, el agua y la naturaleza...! de donde todos venimos y a donde tarde o temprano, todos volvemos.



Lee todas las ediciones de 2014 aquí.

lunes, 14 de julio de 2014

Una cultura de todos los días

Editorial del Periódico La Memoria #4, Santa Elena, julio de 2014.

Por miles de años, los hombres hemos buscado formas de ir de Este a Oeste, y de regreso, a través de las montañas antioqueñas. Santa Elena siempre ha sido la tierra de paso entre dos valles, un alto en el camino entre el cañón del Aburrá y el altiplano de San Nicolás.

Desde el Camino de la Cuesta, que una pujante civilización indígena heredó a los silleteros, hasta el actual Metro Cable y el proyecto túnel de Oriente, hay una larga historia de caminos, viajes, conflictos, y cambios culturales que hacen de Santa Elena una tierra efervescente y siempre en transformación.

Aunque la cultura se hereda de “los viejos antiguos” -como llaman los campesinos a sus antepasados- y es patrimonio de un pueblo a través de su historia, hay que aceptar que nunca está terminada, pues hay intercambio con otros pueblos e innovación.

Pero hoy, una sociedad ávida de consumo y velocidad acentúa los cambios acelerados en Santa Elena, creando un panorama de incertidumbre cultural y de apertura a todos y a todo, como si se tratara de un puerto comercial a la orilla del mar.

La fascinación por lo ajeno y el afán de enterrar la guerra, hacen que hoy nos enfrentemos a una gran confusión cultural: exaltamos a los silleteros -un solo día- como nuestra “tradición y orgullo”, pero la cultura campesina que les dio origen desaparece en el olvido.

“Defendemos el medio ambiente”, pero desconocemos los ciclos naturales de la vida, escondiendo detrás de una máscara verde la destrucción del agua y biodiversidad silvestre. Todo a cambio de un efímero progreso económico o un falso desarrollo.

Medellín, una ciudad rodeada por montañas húmedas, biodiversas y fértiles, debería ser consciente de sí misma y desarrollar una auténtica cultura de la innovación y el emprendimiento en armonía con el territorio y sus habitantes.

¡Se acerca la Feria de las Flores! celebremos la riqueza de estas montañas y el ingenio de sus campesinos; Santa Elena es una tierra de paso, pero el respeto por el agua, la biodiversidad y la dignidad del campo, se deben cultivar todos los días.



Lee todas las ediciones de 2014 aquí.

sábado, 14 de junio de 2014

“Esta tierra es de todos”

Editorial del Periódico La Memoria #3, Santa Elena, junio de 2014.

“Esta tierra es de todos” es una frase fácil de decir, pero deberíamos pensar su alcance dejando de lado todos los prejuicios.

No es lo mismo la tierra en la se vive y trabaja día a día a la que se visita de vez en cuando, tampoco es igual una tierra para el agro que una para el turismo, aunque ambos usos puedan complementarse.

Cuando se dice “esta tierra es de todos”, hay que pensar también en la gran diversidad de animales y plantas que comparte con nosotros esta tierra, y que nada entiende de los intereses políticos, económicos o territoriales del ser humano.

Santa Elena está cambiando: la ciudad ofrece opciones de empleo, horarios y estilos de vida, mientras lo rural y campesino tiende a desaparecer. Un debate sobre la vocación del territorio necesita todos los puntos de vista, en especial el de los campesinos, guardianes del alimento y la riqueza genética nativa.

No se trata de ir en contra del progreso, el turismo y las potencialidades económicas de Santa Elena, es más bien un debate importante, que en Colombia no se ha dado, y que seguro aliviaría la violencia que hemos padecido por generaciones.

En Medellín, la planeación territorial se apoya en dos pilares: la contención del crecimiento urbano y la protección del medio ambiente. Las comunidades de los corregimientos quedan en la mitad, sin alternativas sociales y económicas que articulen, y no enfrenten, lo urbano y lo silvestre.

La cultura rural debería poder articular la ciudad y las áreas de conservación. La planeación del territorio a nivel mundial tiende a aprovechar el alrededor de las ciudades para la protección del agua y la producción de alimentos.

Es importante que la comunidad participe en el debate sobre el nuevo POT, el túnel de Oriente, el Parque Arví, entre otros. Que este periódico sea un espacio propicio para la deliberación comunitaria sobre Santa Elena.



 Lee todas las ediciones de 2014 aquí.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Periódico La Memoria #2

Periódico La Memoria #2, Santa Elena, mayo de 2014.

Descarga el Periódico La Memoria #2 aquí.


Lee los números 1 - 8 del Periódico La Memoria, publicación comunitaria de Santa Elena aquí.

lunes, 14 de abril de 2014

El poder de la palabra

Editorial del Periódico La Memoria #1, Santa Elena, abril de 2014.

Una sociedad democrática necesita gobernarse a sí misma sin violencia, ejerciendo poder a través del debate de ideas y no mediante la imposición física o verbal. La comunicación pública, amplia e incluyente, también es una forma de ejercer poder, una herramienta para construir comunidad.

Para hacer cambios globales hay que actuar en nuestra comunidad, en los barrios y las veredas: ¿cuáles son las cuencas hídricas que nos abastecen, cómo preservarlas; cuál es la fauna y flora local, cómo producimos alimentos y energía? Esos son los auténticos debates políticos que deberíamos cultivar.

Son cuestiones que nos afectan a todos: el agua, el cultivo de alimentos, la salud, la producción de energía, el trabajo, la educación, la cultura… pero las dejamos en manos de élites políticas y económicas, a veces extranjeras, que desconocen la realidad de nuestro territorio.

En Colombia es urgente hablar de estos temas, en el campo y la ciudad, en los barrios, en los medios de comunicación, y en los espacios de participación política. Si nuestras comunidades no están unidas, las decisiones se tomarán muy lejos de aquí.

El periódico “La Memoria” es un espacio para el debate, para unir lo local y lo global. Una herramienta para que la comunidad se tome el poder a través de la palabra, conozca su tierra y tome decisiones sobre ella.

Usted tiene en sus manos una auténtica herramienta para construir comunidad. Úsela, compártala y hágala suya, para que cultivemos la política a través de la palabra, la crítica, la conversación, y la escucha.



Lee todas las ediciones de 2014 aquí.