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miércoles, 27 de diciembre de 2017

Explosión Venezolana en Medellín

Desde El Poblado hasta Niquía, desde Robledo hasta Santo Domingo, los semáforos o “faros” de Medellín están siendo invadidos por una clase muy singular de inmigrantes: con franelas vinotinto y tenis a la moda, decenas de jóvenes venezolanos bailan, saltan, gritan al ritmo de la música. 

LA DIFÍCIL SITUACIÓN DE MILES DE VENEZOLANOS se ha traducido en una de las migraciones más importantes en América Latina de los últimos tiempos. Los venezolanos en Medellín ya se cuentan por centenas, quizás por millares. Algunos tienen un don especial: el baile urbano por excelencia, el B-boy.

Son auténticos acróbatas: algunos fueron tan destacados que en la era dorada del chavismo representaron a su país en importantes competencias de Break-dance en países como Francia y España. Hoy hacen shows callejeros en los semáforos y en pasajes peatonales como Carabobo y Junín, también en el Parque de Bolívar, El Parque Lleras y el Parque de Bello.

Su arte es algo diferente para ver, pues son más bien pocos los colectivos locales de danza callejera, aunque por su puesto existen los Colectivos de Parkour Aurora y un puñado más de colectivos de afrodescendientes que le ponen ritmo a la Navidad en la Avenida La Playa.

Muchos de los bailarines venezolanos radicados en Medellín viven en pensiones y hoteles del centro, donde conviven con artesanos, obreros, prostitutas y toda clase de gente humilde del centro de Medellín. A veces se juntan de a 3 o 4 y hacen presentaciones en los semáforos, y el fin de semana, se juntan más, hasta 10 bailarines, y hacen shows más complejos en sitios de alta afluencia de público.



El B-boy callejero es un trabajo duro y se gana poco en comparación a lo que gana un bailarín de espectáculo, como los que acompañan con su baile a los cantantes de reguetón. Si no les va tan mal, logran recoger quince o veinte mil pesos para casa uno después de 9 o 10 shows de baile.

Al final del día los B-boy quedan extenuados, a veces con moretones en los codos, las rodillas y la cara. Además, las manos les quedan negras por el asfalto y llenas de ampollas. Y todavía queda caminar o pedalear hasta la pensión, con un parlante pesado a cuestas, para después contar todo el dinero y repartirlo por partes iguales para cada uno de los bailarines.

La explosión de baile de Venezuela no es solo en Medellín. Hay B-boy y B-girls venezolanos (este baile no distingue géneros) en Cartagena, Santa Marta, Cali y Bogotá. Muchos otros han viajado incluso más lejos: Quito, Guayaquil, Lima, La Paz y Buenos Aires. Todo un movimiento. 


En nuestra ciudad, uno de los colectivos más sólidos es Antimotin, quienes llevan más de un año consolidando un grupo, un concepto y un show. Si quieres saber más de ellos visita su Instagram @antimotincrew

sábado, 9 de diciembre de 2017

“Producir cine es pre-producir”: RARA Colectivo Audiovisual

Medellín se está consolidando como una ciudad que quiere hacer cine, muestra de ello son los éxitos de una nueva generación de autores como Simón Mesa (“Leidy”, 2014 y “Madre”, 2017) Juan Sebastián Mesa (“Los Nadie”, 2016) Laura Mora (“Matar a Jesús”, 2018) y Catalina Arroyave (“Los días de la ballena”, inédita), entre otros.


Catalina Arroyave y David Correa de RARA Colectivo Audiovisual. Foto: MadLove.


UNO DE LOS ASPECTOS MÁS RELEVANTES para fortalecer nuestra producción cinematográfica es la pre-producción: si esto se hace bien, el equipo de trabajo se va a evitar muchos dolores de cabeza durante el rodaje, momento en el que las energías deben estar enfocadas en aspectos más técnicos y creativos.

Este fue el tema de la charla “Producir es pre-producir” a cargo de David Correa y Camilo Escobar, miembros RARA Colectivo Audiovisual y del equipo líder que trabajó junto a Catalina Arroyave en “Los días de la ballena”. Esto, en el marco de “Cortos de largo alcance LAB”, una serie de talleres y conversatorios donde estos jóvenes cineastas compartieron sus experiencias en el arte de hacer cine.


¿Qué se hace en la pre-producción de una película?

Hay muchos procesos importantes antes de empezar a rodar: ajustar las fuentes de financiación del proyecto, realizar uno o varios planes de rodaje, determinar las necesidades de cada uno de los departamentos, buscar locaciones, hacer casting y ensayos con actores, formalizar contratos y todos los aspectos legales, hacer pruebas técnicas y definir el cronograma de trabajo, etc.

David Correa y Camilo Escobar, director de fotografía y asistente de dirección de “Los días de la ballena” (respectivamente) distinguen entre una pre-producción “blanda” y otra “dura”. Y esto varía según cada departamento (producción, dirección, arte, fotografía, sonido, etc.) Veamos esto en detalle...

David Correa y Camilo Escobar.


La pre-producción blanda

Aquí es cuando se deben consolidar unas notas de dirección, las cuales describen el universo narrativo, los personajes, cómo se abordarán las puestas en escena y la estética general del filme. Estas notas servirán de punto de partida para la elaboración de propuestas estéticas por cada uno de los departamentos.

No obstante, durante la pre-blanda se deben a cerrar todas estas propuestas, las cuales se pueden venir trabajando con anterioridad. Vale la pena aclarar que la película puede llevar muchos meses o años de trabajo, pero la pre-producción propiamente dicha comienza cuando ya existe financiación para el proyecto y se puede planear con cierto grado de certeza cuándo será el rodaje, es decir, cuando la producción está a unos pocos meses de distancia.

En este momento se debe hacer el casting y consolidar un equipo de actores, además de hacer ensayos (si el director lo decide) de situaciones o escenas del guion. También pueden ser ejercicios de actuación no relacionados con la historia que se quiere contar, en especial cuando se trabaja con actores no profesionales. Este fue el caso de “Los días de la ballena”, donde los actores aportaron diversos elementos narrativos durante los ensayos, que iban enriqueciendo la idea original. Camilo Escobar resalta la importancia de conseguir también a los extras: “son muy importantes, hay que buscarlos con tiempo, no dejar eso para el final o para el rodaje, cuando ya no hay tiempo de nada”.

En el aspecto administrativo, es importante definir quienes conformarán los equipos técnicos y creativos, hacer bases de datos, contrataciones y hacer según las necesidades de cada uno de los departamentos. El manejo de la información es muy importante, pues como señala David Correa: 


“Es mejor evitar malos entendidos, no dar nada por sentado, confirmar siempre: por eso es bueno dar toda la información posible y de manera organizada, porque de lo contrario el más mínimo cambio puede generar confusiones que van creciendo como una bola de nieve”.

En la pre-blanda también hay que buscar las locaciones y esto es buscar el set donde se va a poner la cámara y los actores, pero también definir dónde se va a comer, dónde se dejan los equipos, si hay parqueaderos cerca, si hay un hospital o un CAI de policía al cual acudir en caso de necesidad. “Para eso nos fue muy útil el street view de Google Maps” dice Camilo Escobar, “pues podíamos hacer scouting, es decir, búsqueda de locaciones, desde la oficina, durante las pausas activas”.

En esta etapa además se define un guión técnico y un storyboard, los cuales pueden ser muy útiles en términos de producción, pues para un plano determinado se puede decidir, por ejemplo, que no es necesario conseguir una locación, sino que se puede falsear en otra locación más fácil de encontrar. Por otro lado, pero no menos importante, hay que construir uno o varios planes de rodaje, pues siempre hay que tener plan A, B, C y D, sino más. 

“Para eso es muy importante tener en cuenta la energía del equipo”, dice Camilo Escobar, “hay que regular los tiempos de trabajo durante cuatro o cinco semanas de rodaje, de manera que el equipo aguante el ritmo y tengan energías hasta el final”.




La pre-producción dura

Aunque seguro quedan faltando cosas por mencionar sobre la pre-blanda, es hora de pasar a la pre-dura. Aquí ya hay que empezar a definir asuntos logísticos como el transporte del equipo de trabajo y la alimentación. Eso puede parecer distante de los aspectos creativos del cine, pero es determinante para que el trabajo creativo en sí tenga la atención que se merece.

“Para ‘Los días de la ballena’ nosotros diseñamos unas rutas de transporte: a todo el equipo lo recogían en la casa, como si fuera un colegio”, dice David Correa. “En cuanto a la alimentación”, continúa “hay que tener en cuenta que hay vegetarianos, o gente sensible con ciertos alimentos, entonces hay que buscar opciones para ellos, para que no se vayan a buscar comida durante el rodaje, lo cual nos haría perder tiempo y dinero”.

En la pre-dura también se deben hacer pruebas técnicas con la cámara, la óptica elegida y las luces. También con los actores, cada uno de los vestuarios que van a usar y el maquillaje que necesitan. “Nosotros incluso cronometramos el tiempo que se demoraban los personajes en ser maquillados, de forma que pudiéramos planear mejor el rodaje”, cuenta David Correa.

Aquí también se hacen avanzadas de arte y fotografía, sobretodo cuando la locación se debe preparar antes del rodaje. Se hace construcción de sets, utilería y vestuario. Además se hacen todas las compras que sean necesarias. También se elaboran materiales previos.


“Por ejemplo si un personaje ve una fotografía de su familia, hay que tomar esas fotos desde antes, o si mira un televisor, hay que pensar qué es lo que va a ver, así sea algo aparentemente casual y producirlo si es necesario, pues esos detalles se convierten en elementos narrativos importantes”, dice David Correa.

“Otro punto es lo que nosotros llamamos ‘seteos de locación’, es decir, pensar con anterioridad qué es lo que queremos en cada locación” dice Camilo Escobar. “Hay que preparar la marcación de los actores, ensayar los movimientos de cámara (puede ser hasta con el celular) y planear dónde va a estar la base de producción, donde se van a hacer cada uno de los departamentos, dónde están los baños, los parqueaderos, las rutas de acceso, y algo muy importante: preparar a la comunidad vecina". 


"Es algo muy sencillo, dice Escobar, si uno se parcerea a la comunidad, pues no se van a sorprender cuando lleguemos con un camión lleno de equipos y un montón de técnicos y actores, sino que se van a convertir en aliados, casi que en otros asistentes de producción, que nos pueden colaborar con muchas cosas, hasta siendo extras”.

Ahora sí, a rodar

Si se hace una buena pre-producción, el camino está allanado para hacer una buena película. Además, “si cada departamento es juicioso en la pre-producción, van a hacer respetar su trabajo y van a tener criterios para tomar las decisiones correctas durante el rodaje”, concluye David Correa.

Para hacer cine hay que tener agallas, ser arriesgado, pero también ser inteligente y planear. Como dice la sabiduría popular: lo que se planea, no se improvisa. Medellín está en camino a construir una industria del cine, lo que nos ayudará a madurar como sociedad y nos permitirá contar nuestras historias. Por ahora, esperamos a que se estrene “Los días de la ballena” de Catalina Arroyave y RARA Colectivo Audiovisual, a quienes puedes seguir en su cuenta de Facebook:


¡Muchos éxitos para el cine local!

miércoles, 6 de diciembre de 2017

“Antropía”: una película del centro de Medellín

La "Antropía" es un concepto derivado de los términos "antropo" (hombre, ser humano) y "entropía", una magnitud física que, podría decirse, mide el grado de organización de un sistema.

Cristian Martínez, actor de "Antropía".

"ANTROPÍA", IDEA ORIGINAL y GUION de Jorge Leal, es un cortometraje de ocho minutos que cuenta la historia de Samuel, un chico que vive en el centro de Medellín y lucha por superar el trauma de ver a su padre en silla de ruedas después de ser herido en un atraco callejero.

El protagonista de esta historia se verá confrontado por escenas y personajes del centro de Medellín, donde será testigo de problemáticas como el robo, la prostitución, el microtráfico y la mendicidad, entre otras. Esto será demasiado para Samuel, quien se siente amenazado a cada segundo que pasa en las calles del centro. Su padre, de otro lado, buscará enseñarle la otra cara de la moneda: del caos del centro también puede surgir amistad, fraternidad, aprendizaje.

Juan David Alzate, actor de "Antropía".

Hallar y apreciar el orden que existe o que puede surgir del caos es uno de los mensajes principales del guion de “Antropía” escrito por Jorge Leal en el Semillero de Guion y Técnica Cinematográfica. Este semillero hace parte de "Cine a la cuadra", un programa de formación en narrativas audiovisuales y actuación de la Corporación Escuela De Cine Gonzalo Mejía, que cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura Ciudadana de la Alcaldía de Medellín.

“La idea es brindar opciones de formación y profesionalización en artes dramáticas y cinematográficas para niños, jóvenes y adultos de la Comuna 10 de Medellín, el centro de la ciudad”, explica María Teresa Llano, coordinadora de Cine a la Cuadra.

Fabián Parra, actor de "Antropía".

Esta historia sobre el centro de Medellín no podría haberse contado sin el trabajo comprometido del guionista Jorge Leal, el director Agustín Patiño, los actores Juan David Alzate, Iván Álvarez, Fabián Arbey Parra, Hugo Cajiao, Sandra Agudelo, Isabella Orozco, Cristian Martínez, Mariana Vásquez, Luis Villa, Manuela Restrepo, Ormolgud González, Paola Martínez, Lin Qiao, Juan José Vélez y Cristian López. De los encargados de producción Margareth Castro y Juan Carlos Muñoz (además claro, de María Teresa Llano de la Escuela de Cine Gonzalo Mejía); De los de arte Jimena Restrepo, María Carolina Correa, Laura María Mejía; De los de fotografía Andrés Castaño, María del Pilar Galvez, Manuel Cadavid, Álvaro Restrepo, Carlos Velásquez; De los de sonido César Araque, Jhon Romell Rojas, Paula Gómez, y por su puesto de los tutores de la Escuela de Cine Gonzalo Mejía Diego Restrepo Urquijo, Eddie Orrego y Juliana Amarilla.

Aquí puedes ver "Antropía", la primera experiencia audiovisual de la mayoría de integrantes de este equipo joven, que seguirá escribiendo, rodando y soñando en audiovisual.




viernes, 1 de diciembre de 2017

Dos exposiciones de fotografía documental en el centro de Medellín

Durante noviembre y principios de diciembre de 2017 se pudieron visitar dos exposiciones de fotografía documental en el centro de Medellín: “Enterrados en carbón” de Nicolò Filippo Rosso y “Al sol y al viento” de Natalia Botero. Ambas muestras en pleno corazón de la ciudad: el Paraninfo de la Universidad de Antioquia, en la Plazuela de San Ignacio.


Fotografía de “Al sol y al viento” por Natalia Botero.

"ENTERRADOS EN CARBÓN" está compuesto por imágenes en blanco y negro de la gente Wayuu en la Guajira colombiana. Nicolò Filippo Rosso, un italiano radicado en Bogotá, ha explorado y documentado con su cámara el modo de vida de varias comunidades indígenas de nuestro país, su relación con su territorio ancestral y las dificultades que enfrentan cuando, por ejemplo, grandes proyectos energéticos amenazan su modo de vida.

"Al sol y al viento", por su parte, está constituido por imágenes a todo color de la Colombia rural: el Chocó, Urabá, Antioquia, el Eje Cafetero, el Altiplano, zonas especialmente golpeadas por el conflicto armado y flagelos como la desaparición forzada, uno de los temas de estudio de Natalia Botero Oliver. La búsqueda de la fotógrafa antioqueña se centra en la ropa colgada, secándose al viento, como elemento narrativo y simbólico que da cuenta de las personas a quienes visten.

Esta serie fotográfica está impresa en tela y colgada en varios tendederos al interior del Paraninfo de la Universidad de Antioquia, haciendo eco del protagonista de la serie: la ropa que se cuelga como una bandera, como un símbolo de pertenencia, de resistencia frente al conflicto armado.

La plataforma de comunicaciones de la comuna 10 de Medellín conversó con los fotógrafos Nicolò Filippo Rosso y Natalia Botero sobre sus proyectos y esto fue lo que nos contaron:


“Enterrados en carbón”

Las imágenes de este proyecto fotográfico fueron capturadas entre 2015 y 2016, en un proceso de inmersión donde Nicolò Filippo Rosso ha pasado varias temporadas viviendo con los Wayuu, haciendo amigos en las rancherías y ayudando a las comunidades a gestionar servicios de asistencia médica. 




“En la Guajira está pasando algo muy grave y pocos medios de comunicación lo están cubriendo. Se trata de una crisis humanitaria, un asunto urgente. Pero al mismo tiempo es una situación muy compleja: los indígenas, las empresas energéticas, el gobierno regional y nacional, es decir, entenderlo todo y poder narrarlo es muy difícil y se necesita tiempo. Por ejemplo, cuando empecé a tomar fotos tuve un gran dilema: muchas de las imágenes eran muy fuertes y a veces me decía: esta persona que retraté está muy enferma, se puede morir en cualquier momento. Afortunadamente conocí a personas de la Fundación FUCAI, quienes me han ayudado en los casos más urgentes y gracias a ellos varias personas enfermas han sido hospitalizadas y han tenido asistencia médica”, relata el fotógrafo.

Las imágenes de “Enterrados en carbón” han sido expuestas en Medellín, Bogotá y varias ciudades italianas: Palermo, Milán, Torino. También han sido publicadas por el Washington Post y medios digitales como Politico.


“Al sol y al viento”

Natalia Botero, fotógrafa y docente de la Universidad de Antioquia, tiene una amplia trayectoria en fotografía periodística y documental. Su lente ha registrado importantes momentos en la historia del conflicto en Colombia. Uno de sus temas de interés es la reconstrucción de la historia familiar de los desaparecidos, un tema bastante complejo pues involucra una “no-presencia”, un sufrimiento, una búsqueda, una familia, un proceso legal, unas políticas de estado, el conflicto mismo. 





La “no-presencia”, también se evidencia en su serie “Al sol y al viento”. Estas imágenes muestran la ropa tendida en la Colombia rural. “La ropa ratifica una presencia, dignifica el trabajo, narra historias íntimas, familiares, comunitarias. Si no hay ropa, no hay gente, no hay vida”, dice la fotógrafa, quien al final de la muestra deja unas recomendaciones para lavar la ropa, o también podría decirse, para lavar el alma: “abre tu corazón cada día, seca al viento tus tristezas, limpia a diario tu espíritu, comparte el dolor para soliviar las cargas”.

A modo de conclusión, invito a todos los habitantes de Medellín a visitar exposiciones fotográficas. Vale la pena, pues la fotografía es una herramienta narrativa y de memoria con gran poder, nos sirve para recordar, para fijar una imagen en el tiempo, para compartir historias. A través de una foto podemos viajar en el tiempo y el espacio, visitar tiempos remotos y lugares que nunca hemos pisado.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

“Los proyectos de cine tienen vida propia y hablan”: Joan Gonzàlez

“Durante el montaje de un proyecto cinematográfico, quien manda es la pantalla. Hay que escuchar a la pantalla porque el proyecto tiene vida propia y habla”. Lo dijo el cineasta español Joan Gonzàlez en el marco del quinto Festival DocsBarcelona Medellín, un evento que tiene por objetivo acercar el cine documental a las audiencias de tres países: España, Colombia y Chile.

Artículo original para la Plataforma de Comunicaciones de la Comuna 10.

Fotograma del largometraje documental “Screaming men

 EL TEMA PRINCIPAL DE LA CLASE MAESTRA de Joan Gonzàlez, en el Paraninfo de la Universidad de Antioquia, giró en torno a los primeros minutos de una película documental. Un buen inicio es determinante, según Gonzàlez porque es allí donde el realizador le hace una promesa a su audiencia: “quédate, que te voy a contar algo interesante”.

En consecuencia, dice el cineasta español, “Una película no empieza con el inicio de la historia, sino con una promesa que debe atrapar al espectador, y para eso la palabra clave es el misterio”.

Gonzàlez explicó sus ideas a través de los inicios de varias películas documentales, todas ellas muy diversas: un coro de hombres canta a gritos en medio de un desierto helado finlandés (“Screaming men”); un realizador de cine revela cómo se manejan los residuos nucleares en el basurero industrial más ambicioso jamás hecho por el hombre (“Into the eternity”); un par de jóvenes italianos acompañan a su amigo con discapacidad cognitiva a conquistar a una mujer (“The special need”); una realizadora de cine cuenta como su caballo favorito muere justo después de haberlo soñado, e intenta averiguar cómo funcionan los sueños después soñar que ella misma morirá al cumplir 48 (“The edge of dreaming”).

Fotograma del largometraje documental “Into the eternity

Cada una de estas obras de cine documental tiene un inicio poderoso, que genera misterio, intriga, y ganas de seguir pegado a la pantalla. “Screaming men”, por ejemplo, comienza con un grupo de hombres muy bien vestidos, caminando en un desierto helado hasta un barco en medio del hielo, como si fueran auténticos pingüinos cantantes. “The special need”, por su parte, comienza con un inocente juego entre amigos, pero pronto nos damos cuenta que todo eso es demasiado infantil para hombres que ya pasan de los 30 años, y resulta que el protagonista tiene la mente de un niño y sueña con algún día tener el cariño de una mujer.

Joan Gonzàlez explica que el inicio de toda obra de cine documental debería lograr tres cosas: capturar la atención, mantener el interés y sembrar una expectativa, plantear una promesa que el espectador querrá resolver hacia el clímax y la conclusión del filme. Esto es aún más importante si se tiene en cuenta que, en festivales, la mayoría de los programadores ven solo los primeros 2 o 3 minutos de cada obra para decidir si continúan viéndola. Dicho de manera coloquial: “No hay una segunda oportunidad de causar una primera impresión”.

Joan Gonzàlez

Para tener un buen inicio, Gonzàlez, quien tiene amplia experiencia como montajista de cine, recomienda mirar todo el material y empezar a valorarlo. “A esta secuencia, según su fuerza dramática, la valoro con tres, dos o una estrella. Tengo que comenzar la película con una secuencia de tres estrellas, con algo contundente, y luego se van manejando las intensidades, con picos narrativos altos y bajos”. Sin embargo, el cineasta recuerda que no hay respuestas únicas: “Hay dogmas y no los hay, más bien déjame ver la película y al final te diré si logró lo que se proponía, o no”.

En suma, dice Gonzàlez, “una película es un viaje, y el inicio de la misma, es la invitación al viaje, por eso hay que saber decirle al espectador a qué se le está invitando, y que será un viaje que valdrá la pena”.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Contar la memoria de los barrios a través de herramientas digitales

Luis Fernando Gil Luján, un joven líder de Castilla, defensor de los Derechos Humanos y la libre expresión a través del arte, sonríe en la pantalla. Parece que nos mirara desde allí, a solo un paso de distancia, pero Luis Fernando no puede vernos. Su vida se apagó, como muchas otras, en manos de los violentos.

Artículo original para la Plataforma de Comunicaciones de la Comuna 10.
 

SIN EMBARGO, LA VOZ DE LUIS FERNANDO GIL aún retumba en la sala. Sus amigos del Centro de Producción Audiovisual de Castilla, la Productora Barrio Adentro y Espacio en OFF, todos colectivos de comunicación barrial de la Comuna 5 de Medellín no desfallecen en su objetivo: construir memoria e identidad de sus barrios a través del lenguaje audiovisual, el lenguaje del cine.

Estos colectivos audiovisuales, compuestos por jóvenes interesados en la movilización social y las narrativas audiovisuales y digitales recibieron la visita de algunas experiencias internacionales de comunicación para el cambio social, en el marco del VII Encuentro Nacional de Periodismo Comunitario de Medellín.

Fotograma de una de las campañas audiovisuales de los colectivos de la Comuna 5.

Desde Italia, Gabriele Tramontana, compartió la experiencia de Maghweb, un grupo de periodistas que aborda el tema de la inmigración con un enfoque humanista. Este colectivo surgió como una iniciativa entre amigos, algunos de ellos eran comunicadores en grandes medios italianos, pero todos ellos sentían que les faltaba algo. Decidieron abordar el periodismo con un enfoque diferente: además de investigar y contar historias, buscan brindarle asistencia sanitaria, psicológica y legal a los inmigrantes africanos que arriban a las costas de Sicilia, en medio del Mediterráneo.

Por su parte, la mexicana Estrella Soria relató algunas experiencias de Los Tejemedios, un grupo de comunicadores de ese país que defienden los Derechos Humanos y denuncian abusos policiales a través de los lenguajes audiovisuales y plataformas como YouTube.

Luego, el argentino radicado en Colombia Marcelo Franco, resaltó la importancia de pensar en el otro, en ese a quien queremos contarle una historia. “Hay que pensar en una estrategia de difusión y de acercamiento al público desde antes de empezar a producir las historias. Antes de pensar en los planos, en la estética, hay que pensar en la gente que queremos tocar. No podemos jugar solo un tiempo, si me permiten una analogía con el fútbol, de nada sirve una buena producción si no le llegamos a nadie, ese es el segundo tiempo que hay que planificar y jugar bien”.

Retratos de desaparecidos en Ojo Público.

Por último, el peruano Ernesto Cabral habló sobre Ojo Público, un medio de comunicación digital especializado en periodismo de investigación y nuevos medios. En su sitio web pueden encontrarse artículos de periodismo investigativo, historietas y fotografías que narran y re-construyen memoria sobre el conflicto armado y las víctimas del Perú.

Juan Aristizábal, de la productora Barrio Adentro sintetizó la experiencia de los colectivos de comunicación barrial de Castilla como un gran esfuerzo por construir memoria e identidad de los barrios a través de los lenguajes audiovisuales. “Este es un asunto de soberanía audiovisual, es decir, somos nosotros los encargados de contar nuestra historia”.

Fotograma de un videoclip musical realizado por los colectivos de la Comuna 5.

Cabe resaltar que además de este intercambio de experiencias en Castilla, se realizaron dos más, con La Esquina Radio y la Secretaría de Comunicaciones como anfitriones. Estas jornadas dieron cierre al VII Encuentro Nacional de Periodismo Comunitario de Medellín.

viernes, 8 de enero de 2016

Daniel Carvalho, concejal de Medellín e hincha del DIM, explica qué es el 'barrismo social'

“El hincha del DIM es un enamorado, un romántico, siempre cree y siempre espera... toda una vida si es necesario”, así habla el urbanista Daniel Carvalho, uno de los 21 concejales de Medellín, que además es un hincha fiel del ‘poderoso de la montaña’.

Fotos: cortesía de Daniel Carvalho.



CARVALHO SIEMPRE HA TENIDO UNA RELACIÓN CON EL FÚTBOL, su padre le enseñó desde muy niño a ir al estadio y disfrutar el ambiente de la tribuna. Cuando estaba estudiando en París y se sentía solo, la barra del DIM fue su compañera.


30 mil almas pendientes de la red

Cuando las redes sociales apenas estaban arrancando, Daniel creó junto algunos amigos el grupo de Facebook ‘Es muy bonito, es muy hermoso, ser un buen hincha del campeón’, que hoy se reconoce como ‘El Grupo’ de los hinchas del rojo en esta red social y tiene más de 30 mil miembros.

Allí se han consolidado varias iniciativas barristas como caravanas, fiestas y un gran ciclopaseo que se realizó por primera vez en 2013, con casi 5 mil hinchas, para celebrar los 100 años de su equipo. “La idea es mostrar lo bonito del fútbol y de las barras, que hay un movimiento pacífico, constructivo y creativo”, dice Carvalho.

Con los días, este espacio virtual se fue convirtiendo en un espacio para la expresión, una plataforma de ideas que articula a la hinchada del rojo, tanto en la red como en la tribuna. Además, ha hecho visibles a líderes jóvenes, con sueños y grandes ambiciones para el barrismo paisa.


¿Qué es el barrismo social?

Las barras del fútbol, donde sueñan, sufren y gozan miles de personas, representan un gran potencial humano. En palabras de Carvalho, el barrismo social busca aprovechar toda esa fuerza para hacer cosas buenas por la ciudad, “crear escuelas de música, arte y deporte, ayudar a quien lo necesite…”, explica Carvalho.

Es cierto que el fútbol despierta grandes pasiones, que bien encaminadas pueden ser una gran fuente de creatividad. De las barras han salido canciones, poemas, libros, murales, videos...



“La gente de las barras, de todos los sectores y edades, debería ser reconocida y entendida por las autoridades y los medios de comunicación, de lo contrario caemos en la exclusión, en el estigma de que los hinchas somos bandidos. 
La idea del barrismo social es romper ese fenómeno de exclusión y volverlo inclusión”.
—Daniel Carvalho, hincha y concejal de Medellín.

En el estadio compartís con gente que no conocerías de otro modo, dice Daniel, “es el escenario más grande de mezcla social en la ciudad, ahí se sientan el rico y el pobre, el joven y el viejo, se refleja toda nuestra sociedad, con lo bueno y también con lo malo”.


¿El ‘problema’ del fútbol?

Si 10 muchachos se pelean a la salida del estadio, al otro día son primera plana en los periódicos y los noticieros de televisión. Pero si los mismos 10 muchachos amanecen componiendo una canción para su equipo, casi nadie se entera.

Por eso decimos que ‘los hinchas son gamines’ y las autoridades hablan de ‘resolver el problema del fútbol’, sin detenerse en el fenómeno cultural y social.

Pero Daniel Carvalho cree que estamos fallando, por ejemplo, al prohibir la entrada de instrumentos musicales al estadio como medida de seguridad. “Se castiga lo bonito, lo creativo, necesitamos estrategias que vayan más allá de la represión. En las barras han pasado cosas muy graves, pero no por eso se puede estigmatizar a 20 mil o 40 mil personas, que son las que llenan el Estadio”, dice.



El fútbol debe ser una fiesta

Entonces, ¿cómo lidiar con las manifestaciones violentas en el fútbol? Según el concejal e hincha Daniel Carvalho hay que actuar de manera inteligente, en sintonía con la Ley del deporte, que aboga por la individualización de quienes violan las normas.

“Que se identifique a las personas que se quedan armando desorden, a los que portan armas, a los que hacen vandalismo en carretera. Que se castigue a quienes infringen la ley, hay países donde no pueden volver nunca más al estadio. Así se castiga al infractor, no a toda una barra que quiere apoyar a su equipo en paz”, explica Carvalho.


Medellín, capital del fútbol

La capital de la montaña es una de las ciudades más futboleras de Colombia. La calidad de sus jugadores, la historia y el futuro de sus equipos, la pasión y fidelidad de sus hinchas, la hacen más sensible al fenómeno social y cultural del balón.

En la ciudad hay mucha expectativa sobre lo que va a suceder con las barras del fútbol en los próximos años y la elección de Daniel Carvalho para el concejo municipal lo confirma.

“El proceso es largo y difícil, esto no se arregló porque yo llegué al Consejo. Esto es de corresponsabilidad, todos tenemos que poner una parte: los hinchas, los clubes, los patrocinadores, la administración, la policía, los medios de comunicación.

Al final del día, lo que importa es que todos podamos disfrutar la fiesta del fútbol.

“Yo encuentro en el fútbol mucho más que un deporte, porque puede que un día vaya al estadio y mi equipo pierda , pero me encontré con mis amigos, canté 10 canciones... ¡allá conocí a mi novia!”.
—Daniel Carvalho, hincha y concejal de Medellín.

viernes, 27 de noviembre de 2015

5 ‘incomprendidos’ nos revelan sus identidades mutantes

En Medellín a mucha gente le hacen ‘bullying’ por ser o por no ser, digamos, reguetonero, nerd, vago o vegetariano… al final del día todas esas son etiquetas y no nos dejan conocernos mejor, hablar y explorar nuestras ‘identidades mutantes’.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


CON FRECUENCIA LOS QUE SUFREN ‘BULLYING’ también le hacen ‘bullying’ a otros, en una cadena de miedos, arrogancia y pereza de salir de una zona de confort. ¿Si a ti te gusta el rock, quién quita que te la puedas llevar bien con un reguetonero?

Hay que respetar las diferencias, darse la oportunidad de conocer al otro, no censurarlo, ni imponerle nuestro estilo de vida. Por eso, te traemos a estos 5 paisas que nos revelan sus identidades mutantes y nos invitan a conocerlos mejor.


1. Cannábico


Felipe Torres le da biela a su bici, que lo lleva a casi todos lados. Le gusta sentarse en las gradas de una cancha al Norte del Valle de Aburrá y echar humo por la boca, mientras comparte y se ríe con sus amigos.

Está pendiente del jardín de su casa, que le da hortalizas y aromáticas. Desde hace 8 años cultiva Cannabis. También la fuma, pero además de eso, es papá, juega fútbol con su hijo y repara computadores.

Uno podría decir que Felipe es un ‘marihuanero’, pero esa palabra no le gusta mucho porque tiene connotaciones negativas.


¿Quién eres?

“A una persona que cultiva y consume Cannabis, prefiero decirle ‘cannábico’, que por lo general es alguien tolerante, que respeta la diversidad. La palabra ‘marihuanero’ es despectiva, se asocia con la delincuencia y eso hay que cambiarlo, porque uno puede ser estudiante, empresario, skater, músico, padre de familia, dueño de la tienda de la esquina…

Yo soy parte de la sociedad, no quiero ser señalado, quiero trabajar, además uno no es solo marihuana, es mucho más que eso”.


¿Con quién te mantienes?

“Yo vivo con mi hijo y mi pareja y me gusta compartir tiempo con ellos.

Con la Comunidad Cannábica Colombiana hacemos la Marcha Cannábica, pero también hacemos salidas a caminar, en bicicleta o a elevar cometa. A esas actividades van consumidores y no consumidores, la idea es integrarnos. También hacemos talleres sobre el cultivo de la marihuana.

Yo me autoabastezco, no le compro a nadie, porque me gusta ver la planta crecer, conocerla, investigarla como un científico. Hago aceites y otros productos medicinales muy sencillos, las viejitas que ya ni podían caminar, uno las ve bailando y agradeciendo por el milagro. Pero tampoco es que haya que recetarle cannabis a todo el mundo, porque también puede ser perjudicial”.


¿Has tenido conflictos con otros por ser cannábico?


“Cuando la gente se empieza a dar cuenta que uno consume, sí es difícil, pero hay que reconocerse y darse a conocer. Porque, ¿qué es la marihuana? Pues una planta como muchas otras, con la que se puede hacer industria, medicina o simplemente recreación.

Muchos de los que más me reprobaron al principio ahora son amigos míos. Tampoco es decir ‘de malas, yo veré, no se meta’. Al contrario, es tolerar, conocer, enseñar”.

Con la policía siempre hemos tenido problemas, pero gracias al activismo y a que conocemos nuestros derechos, estudiamos la La ley 30 de 1986 y no la infringimos. Los policías informados no nos atropellan, pero hay otros que sí nos atropellan y tratan mal a muchos usuarios de cannabis”.


¿Aceptas a los demás tal y como son?

“La idea es compartir, no excluir a nadie por lo que es. Yo no te pongo condiciones, que porque fumás o no, o porque tomás. La idea es decir ‘respetémonos y compartamos’, los cannábicos no luchamos por fumar marihuana, luchamos por un mundo mejor para todos y todas”.



2. Nerd

Melissa Mejía todavía está en bachillerato, ¡pero tiene metas muy altas! Hace parte del Robolution Loyola Team, un club juvenil de robótica que ya varias veces ha dejado muy en alto el nombre de nuestro país en el exterior.

Eso no es nada fácil, porque hay que invertirle tiempo, estudiar mecánica, electrónica y lenguajes de programación. Y sobretodo practicar mucho, idear, equivocarse, e intentar una y otra vez. Además, Melissa coordina el club, se encarga de las cartas y las llamadas, de ajustar los tiempos y animar a más jóvenes a emprender el camino del saber.

Para algunos, Melissa sería es una ‘nerd’, pero ella es mucho más que eso…


¿Quién eres?

“A mí me encanta el orden, seguir un cronograma, dedicarle a cada tarea el tiempo justo, con cronómetro casi. En el club de robótica soy muy estricta y animada, porque los ánimos se pegan, ¡pero la pereza se pega más!

Todos los días salgo de mi casa a las 5 y media de la mañana y estoy llegando casi a las 9 de la noche. Mi mamá sí me dice ‘ya casi no te veo, que ni me llamas…’ pero creo que todo esto se va a ver reflejado después”.


¿Con quién te mantienes?

“Hace un par de años me gustaba mucho salir a caminar, a cine, comer pizza… pero luego mi círculo se cerró bastante, ahora mis amigos son la familia del Robolution Loyola Team”.


¿Has tenido conflictos con otros por ser una ‘nerd’?

“Una niña si me decía ‘nerd’ y eso me molestó, pero después la ignoré.

Como yo soy la que coordina el club de robótica, a veces me estreso bastante y puedo estallar. Una vez mi mamá me pidió que tendiera la cama y yo estaba tan estresada que mi respuesta fue llorar como una niña chiquita.

Es que el equipo de robótica me demanda mucho tiempo y mi mamá me dice ‘usted se está matando allá… ¿y su familia qué?’ Pero ella también ha visto los frutos de tanto esfuerzo, las competencias que hemos ganado aquí y en otros países”.


¿Aceptas a los demás tal y como son?

“Tengo compañeros muy inteligentes, pero perezosos. Yo medio los jalo, pero si quieren perder el año, que lo pierdan. Las cosas hay que hacerlas, con o sin su ayuda.

Igual, muchas veces los más tesos no son los que les iba muy bien en el colegio, por ejemplo a Steve Jobs.

Pero también sé que a veces la gente trabaja mejor bajo presión y a los niños que quieren hacer parte del club de robótica les hablo un poquito fuerte, pero es para que no se relajen y den lo mejor de ellos”.


3. Reguetonero



Landa Freak’ es alto, fornido y de voz recia. Tiene la mirada seria, pero le gusta hacer bromas y reírse. Nació en Medellín, pero se crió en el Chocó, a orillas del Océano Pacífico. Le gusta cantar y moverse ante el público y por eso está de nuevo en Medellín, en un apartamento alquilado, trabajando muy duro en su carrera como cantante y productor de reguetón.

Pero la etiqueta “reguetonero” no cuadra del todo con lo que es es Landa. Primero, porque su música no se encasilla en este género y segundo, porque él también es emprendedor, deportista, papá, amigo…


¿Quién eres?

“Yo soy el ‘putas’ (risas)… un luchador, pero no soy ni más ni menos que nadie, soy alguien humilde, con ética y valores, también muy trabajador. Si hay que meterle 10 huevos a un asunto, ¡pues yo se los meto!”.


¿Con quién te mantienes?

“Mi productor Many 4 Track y yo somos ‘la raíz’, somos nuestros propios jefes, pero tenemos vínculos con muchos artistas, por ejemplo hemos trabajado con Piso 21, Alberto Stylee, Maluma y otros, también conocemos camarógrafos, gente que distribuye música y así…”


¿Has tenido conflictos con otros por ser reguetonero?
“Claro que hay conflictos, hay mucha competencia y envidias. ‘Que cómo hará Landa para hacer esto y lo otro, que Landa tan agrandado…’ pero yo les hago caso omiso, yo sé muy bien cómo lo he conseguido y todos tenemos que pasar por eso, trabajar duro, trasnochar, sacrificar otras cosas.

Además, no nos interesa competir con nadie, sino hacer música y divertirnos. Y en la casa tenemos la regla de los audífonos, si tú estás escuchando música, yo no pongo otra encima”.


¿Aceptas a otros tal y como son?

“Claro, mi próximo álbum se llama ‘Love & Respect’ (amor y respeto) y eso es: somos luchadores, pero sobretodo somos humildes. ¿De qué sirve un palacio y una mujer linda si estás enfermo, o si te fallan los músculos y los sentidos?

Por otro lado, no nos podemos cerrar y por eso contamos con el conocimiento y experiencia de personas muy distintas, cada una de las 7 canciones de mi nuevo álbum la grabamos en un estudio diferente, así hay un menú más amplio”.


4. Stunt


Juan Pablo Mosquera es un joven muy simpático. Trabaja con su máma en un café del corregimiento de Santa Elena y sueña con ser un profesional del ‘stunt’, que es un deporte en el que hay que maniobrar una moto “como si fuera parte de uno”.


¿Quién eres?

“Me gusta esto desde muy niño, a los 10 años empecé en mi bicicleta a hacer piques, angelitos y otras figuras.

Mi mamá me apoya, aunque me decía que ‘usted se va a salir matando’. Pero esto es una pasión que yo siento muy adentro, cuando me levanto le agradezco a Dios y pienso en mi moto y que me gustaría salir a calentarla e irme un rato a picarla. Es indescriptible”.


¿Con quién te mantienes?

“Ahora estoy trabajando con mi mamá y he mejorado mucho mi contacto con la gente, ya no me enredo al hablar ni me da pena, aprende uno a desenvolverse en público.

Con otros compañeros ‘stunt’ de Santa Elena nos estamos uniendo y trabajando juntos, por ejemplo está la página de Santa Elena Stunt Boys, donde publicamos fotos y videos.

Ojalá tuviéramos más apoyo, mejores espacios para practicar, patrocinio, para que nos den gasolina, aceite, bandas de frenos, lubricante, llantas y la protección, porque eso sí, ¡el casco es lo primero!”


¿Has tenido conflictos con otros por ser stunt?

“Sobretodo con los policías y los agentes de tránsito. Ni los verdes ni los azules nos comprenden, nos persiguen mucho, pero es porque ellos no pueden hacer lo mismo (risas). Nos piden los papeles, nos hacen la requisa, pero es como si fuéramos delincuentes y eso a uno le da mucha rabia, que lo traten a uno como un pillo o un ladrón”.

Pero en Santa Elena no hay muchos espacios adecuados para practicar este deporte y tampoco en Medellín”.


¿Aceptas a los demás tal y como son?

“Uno sí le dice a los amigos con moto: ¡piquela pues! Pero muchas veces les da miedo, entonces hay que dejarlos tranquilos. También hay que ser responsables, no causar accidentes. Esto sí tiene sus riesgos, pero todos los deportes lo tienen y hay que respetar”.


5. Vegetariana


Doré Zapata es trabajadora social y es vegetariana desde hace 8 años, ya no le hace falta la carne y no ve la diferencia entre una vaca y un gato, para ella todos son ellos animales que merecen respeto y compasión.
Tiene un hija de 11 años, Annie, que no es vegetariana, porque su papá y su abuela le dan carne y su mamá no la obliga a dejarla. “Si ella quiere ser vegetariana, que sea por decisión propia, no porque yo se lo impongo”, dice Doré.


¿Quién eres?

“Soy trabajadora social, vegetariana, activista. El vegetarianismo es muy bello, porque el cambio que uno quiere ver empieza desde uno, dejando de reproducir los modelos violentos y de explotación.

Esto me ha cambiado la vida, aprendí a cocinar y me llené de argumentos, hay muchas razones ambientales o éticas para dejar de comer carne, además no es solo eso, sino ser conscientes del daño que hacemos con la explotación de la naturaleza en general”.


¿Con quién te mantienes?

“Con mi hija Annie, que es casi como una hermanita, porque yo la tuve muy joven, pero me alegro de eso y de poder compartir muchas cosas con ella.

Además soy activista en la Revolución de la Cuchara. Desde el juego aprendemos de arte, comunicación, alimentación saludable, agroecología y consumo consciente. Queremos ser ciudadanos del mundo, porque la naturaleza no tiene fronteras, es el hombre quien se las inventa y se va a la guerra por ellas”.


¿Has tenido conflictos con otros por ser vegetariana?

“Yo fui vegana durante 3 años, cuando estaba estudiando en la U y tenía un grupo de amigos veganos. Cocinábamos y comíamos juntos, nos apoyábamos, pero luego empecé con la tesis, a buscar práctica y a trabajar. También conocí a Mauricio, que es mi pareja. Salía con él y con mi hija y no me podía comer ni un helado con ellos. Por eso y otras cosas pensé que no tenía que ser tan estricta, no quería que esto se me volviera una tortura, entonces mejor seguí como vegetariana”.


¿Aceptas a los demás tal y como son?

“Al principio uno quiere que todos sean vegetarianos. Siquiera cada vez hay más personas conscientes de que el hombre no es el centro de todo, que los animales también quieren ser libres y estar con sus familias. Pero tampoco es poner a los animales encima del hombre y odiar a la gente, porque así estaríamos reproduciendo el mismo modelo. Todo debe empezar por el amor, la no-violencia. Si llegamos a imponer y obligar a otros que dejen de comer carne, estaríamos en una contradicción.

El reto es ser consecuentes, es difícil porque los seres humanos siempre nos estamos moviendo en esa contradicción. Por ejemplo, yo tengo puestos unos tenis de cuero y me gustan mucho, pero no debería usarlos, porque para su producción hubo explotación de animales y otros seres humanos. Es que con el solo hecho de existir ya estamos afectando al planeta, pero la solución tampoco es dejar de existir. Es ser más conscientes y cada vez más consecuentes.”


Nuestra identidad es mutante y diversa

Decir ‘identidad mutante’ parece una contradicción, porque ‘identidad’ nos hace pensar en lo que es igual, uniforme, en lo que no cambia. Pero ‘mutante’ nos hace pensar en lo diverso, en lo que siempre está cambiando.

Como seres humanos, siempre estamos en la búsqueda de nosotros mismos, de las respuestas a ‘¿quién soy?’, ‘¿con quién quiero estar?’ ‘¿a qué le quiero dedicar mi vida? Por eso siempre estamos buscando, sobretodo en la juventud, identidades que nos gusten, modelos para seguir.

Pero en el fondo, no podemos ser todos iguales. No todos los vegetarianos son iguales, a algunos les gustarán las motos y a otros no. Las posibilidades son infinitas, por eso, date la oportunidad de conocer, de no espantarte por una ‘identidad mutante’, porque en el fondo, todos tenemos algo especial.

Dale una mirada al diccionario mutante de identidades y tendencias juveniles, abre una hoja al azar y lee. ¡Te retamos a conocer a alguien con esa ‘identidad mutante’!

jueves, 5 de noviembre de 2015

Mejor que Papá Noel: así hacemos los alumbrados de Medellín

Al sur del Valle de Aburrá hay una gran fábrica, de la que sale todos los días un desfile de santos, renos, campanas y un sinfín de adornos de Navidad. Pero en esta fábrica no hay un jefe barrigón vestido de rojo, ni duendes, ni hadas, sino un ejército de diseñadores, soldadores y artesanos que trabajan muy duro para tener listos los alumbrados de Medellín.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


ARRIBA, EN UN SEGUNDO PISO hay personal administrativo, arquitectos y dibujantes que trabajan en silencio. Tienen una impresora gigante, de la cual salen los planos para construir las figuras de Navidad. Abajo, el jaleo del metal, la soldadura y el papel de colores es a toda máquina.

“Tenemos un pico de empleos entre marzo y octubre, ahora estamos trabajando unas 600 personas entre administradores, arquitectos, dibujantes, ingenieros, soldadores, artesanos, transportadores y montajistas”.
—Juan Fernando Sierra, coordinador de diseño en la fábrica de alumbrados EPM.

Casi 600 hombres y mujeres, algunos jóvenes y otros más maduros, reciben largas varillas de acero, las cortan, arman estructuras, ponen mayas, tejen, ajustan mangueras luminosas y prueban que todo esté bien antes de montar las figuras a los carros que las llevarán a su destino.



Jhonier Ardila, Estevinson Chavarriaga, Juan Esteban Diosa y Diego Fernando Correa son artesanos del metal y la soldadura. “Nuestro trabajo es hacer realidad el plano de los diseñadores. Nos dan un plano y entregamos figuras listas, ahora estamos haciendo una de 16 metros”.


Este alumbrado se hace con ganas

No es un secreto que los alumbrados de Medellín es uno de los más reconocidos del país y el mundo, tanto que la revista National Geographic los incluyó dentro de los 10 más importantes del planeta. Además, contribuyen a dinamizar la economía, crear empleos y atraer a visitantes de todas partes.

“El alumbrado navideño de Medellín es famoso porque es muy bonito y cada año es mejor, eso gracias a que les trabajamos todo el año, haciendo investigación, diseño, compras, logística, construcción y montaje”, dice Juan Fernando Sierra, coordinador de diseño en la fábrica de alumbrados de EPM.

El “Carnaval de luz” se vivirá en más de 100 espacios de ciudad, además de los 5 corregimientos de Medellín y otros 14 municipios de Antioquia.


Tatiana Monsalve, Yois Giraldo, Yudy Uribe, Juddy Mayo y Aracely Sánchez están ‘enmanguerando’ las figuras. El horario es de 6 de la mañana a 8 de la noche. Casi todas tienen hijos, pero por estos días están como “divorciadas de la familia”. “Es muy duro, pero lo hacemos por nuestros seres queridos. Entre todas nos damos ánimo y la pasamos bien escuchando salsita en la radio”, dicen.


El carnaval de luz ahorra energía

Los alumbrados de Medellín son amigables con el medio ambiente. Todas las luces son LED de bajo consumo y brillarán 1 hora menos, pues solo estarán prendidas hasta la medianoche. Durante los 45 días que durará el “Carnaval de luz”, el gasto de energía será equivalente al consumo de toda la ciudad en 60 minutos.

Además, cuando se termine la temporada navideña, los alumbrados serán recogidos para estudiar cómo volver a aprovechar las figuras y los materiales que los componen.

“Queremos dar buen ejemplo e invitar a la gente a ahorrar energía durante el Fenómeno del Niño que está golpeando a todo el país”.
—Juan Fernando Sierra, coordinador de diseño en la fábrica de alumbrados EPM.

Este año, el alumbrado tiene 31 millones de bombillas LED, 900 kilómetros de manguera luminosa, 12 toneladas de papel metalizado y 180 de hierro, 700 proyectores y 15 motores para las figuras en movimiento.

“También innovamos con elementos inflables y espumas que nos permiten hacer caras más bonitas para los pesebres”, dice Juan Fernando Sierra. En total habrá 40 mil figuras que le darán vida a los alumbrados de Medellín.


Yuli Naranjo y Diana Torres están pintando las caras de 15 Marías, 15 Josés y 15 Niños Dios, que van para varios municipios de Antioquia. “Acá tenemos a un maestro que nos ha enseñado mucho de este arte, “Piloto” le decimos, porque siempre está haciendo “pruebas piloto”.



Las mejores atracciones de este año

Este año el “Carnaval de luz” se inaugura el 28 de noviembre y estará esperándote desde las 6 de la tarde hasta la medianoche del lunes 11 de enero de 2016. Las principales atracciones no estarán en el paseo del Río, como era tradicional, sino en la zona del Parque de los Pies Descalzos, EPM y Plaza Mayor.

También habrá alumbrados en el Pueblito Paisa, la Avenida La Playa, Junín, Carabobo, la Calle San Juan, la Carrera 70, Las Palmas, el Tranvía de Ayacucho y habrá una sorpresa para todos los paisas en el cerro Pan de Azúcar.

Además, no te puedes perder el videomapping sobre el Edificio EPM. Todos estamos invitados en semana, a las funciones que habrá cada hora a partir de las 6 y media y hasta las 9 y media de la noche. Los sábados y domingos también hay función cada hora, pero a partir de las 6 y 45 minutos de la noche.



¡Mira cómo es la fábrica de los alumbrados de Medellín desde adentro!









viernes, 23 de octubre de 2015

¡Atención! Jóvenes de Medellín cambian su voto por un misterioso tamal

En Medellín, por primera vez en las historia de las elecciones de la ciudad, también hay tamal para los jóvenes. Pero esta vez no es un candidato, que aprovechándose del hambre y la apatía política de los muchachos, reparte comida a diestra y siniestra para ganarse unos votos.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


NO, SON MÁS DE 20 grupos juveniles de Medellín los que están invitando a los muchachos a votar, dando a cambio un tamal misterioso.


“Bienvenidos a este espacio de construcción de ciudadanía”, dice Julián Vásquez, uno de los líderes de la repartida de tamal. Luego le pasa el micrófono a un grupo de jóvenes que empiezan a leer un manifiesto político, que resumido, dice así:

Somos juventudes, palabras, propuestas, somos Medellín. No somos candidatos, pero cualquiera de nosotros podría serlo… tenemos una propuesta, un aspirante, el que nos identifica y representa. Empresario, político, estudiante, policía, ventero, periodista, banquero, conductor. Queremos que lo conozcas…


Ya van siendo las 10 y media de la mañana y casi todos esperan que digan rápido por quién hay que votar para poder reclamar el rico tamal amarillo, envuelto en la tradicional hoja de viao.

Pero cuando los jóvenes destapan el tamal, se encuentran algo muy distinto: ven a quien debe ser el verdadero protagonista de la acción política en nuestra ciudad.


Dentro del tamal hay un espejo, donde cada quién puede reconocer al mejor representante de sus intereses políticos y el mejor defensor de sus derechos.

La invitación de estos jóvenes es a reconocer quién debe ser el centro de la política local, regional y nacional: el ciudadano. Sí, en una democracia el poder debes ejercerlo tú, el otro, el amigo, el distinto, todos nosotros.

(Lee también: Democracia todos los días: 8 formas de ejercerla además de las elecciones).

“Después de estudiar los planes de gobierno de los candidatos a la alcaldía de Medellín, los colectivos juveniles agrupados en Medellín Consciente, coincidimos en que no nos vemos representados por ningún candidato y que nadie nos puede representar mejor que nosotros mismos”, dice Cristian Rivera, líder de la Red Juvenil Toma la 12.

Para Cristian, los ciudadanos de a pie hemos perdido protagonismo en la política local, cuando deberíamos ser los más importantes… “por eso la participación no se puede quedar en lo electoral, tenemos que hacerle seguimiento a los elegidos, solo así construimos una mejor Medellín, desde los procesos de base social”, afirma.

Ciudadanos libres, informados, críticos y organizados son el alma de una verdadera democracia.

Julián Vásquez de la Nueva Escuela de Pensamiento Fernando González, es más tajante. “No estamos de acuerdo con la politiquería, la corrupción, el clientelismo, el burocratismo, la apatía política y el pánico al que nos han sometido. Sabemos que no hay que esperar nada de los políticos, no es a ellos a quienes hay que exigirles, hay que exigirles a los ciudadanos conciencia, acción y participación”.


#VotoMío… ¡no seas de los que cambian su voto por un tamal!

El voto es tu derecho, expresión de la libertad y la confianza que se tiene en un proyecto político. Por eso, un voto vendido, o cambiado por un tamal, un bulto de cemento, o cualquier otro regalo, es una victoria muy fácil para los corruptos.

Vota a conciencia y ten presente que si eres de los que dicen: ‘qué pereza ir a votar’, ‘todos los políticos son iguales’, ‘mejor me quedo durmiendo o jugando videojuegos’…¿cómo les vas a reclamar a los políticos que sean honestos y que le cumplan a la ciudad?