lunes, 21 de septiembre de 2015

Sexo y libertad: ¿de qué hablan estos 10 youtubers paisas?

A más de un joven en Medellín le han llegado alguna vez con el cuento del embarazo adolescente, las infecciones de transmisión sexual, los métodos anticonceptivos, las drogas, las adicciones, la violencia…

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


PERO ESO YA SUENA UN POCO A CANTALETA y al final del día, de lo único que nos acordamos es de reclamar los condones gratis.

Para los jóvenes, hablar de salud no es hablar de enfermedades, sino de imagen corporal y de moda, de comunicación con los papás, el novio o los amigos, de autoestima, de erotismo y nutrición, de nuestras habilidades y nuestros sueños…

Esta nueva generación de youtubers paisas, 10 en total, hablan de moda, del propósito de la vida, de qué hacer en el desparche, de amor y de amistad. ¡No te los pierdas!


Metaleros, emos, rapers, góticos, punkeros y rastas



Daniela Correa tiene 15 años y aparte ir al colegio está en un grupo de baile, sale a patinar, dibuja y hace videos para Youtube. La mamá no estaba muy de acuerdo con que Daniela publicara cosas personales en Internet, pero sí la acompañó cuando la llamaron de la Alcaldía a decirle que era finalista de un concurso de youtubers.


No te dejes morir lentamente



A Johan Marín Valencia le gusta ser líder y está en un grupo de proyección que busca generar un gran impacto en la sociedad. “Nosotros estamos en este mundo con un gran propósito, amar, encontrar luz en nuestras vidas. Puede que sean miles o hasta millones de personas las que nos vean en Youtube, por eso hay que ser responsables con el mensaje que estamos dando”, dice.


Mami… sniff… ¡me lo metieron!



Maria Isa es estudiante de psicología y le gusta patinar. “Desde hace 4 meses estoy haciendo videos con mi primo, desde un día que subimos un video a Facebook y a nuestros amigos les dió mucha risa. Ahora no nos falta en nuestro canal un video nuevo todos los viernes”.


Relaciones virtuales y relaciones tradicionales



Alexander Muñoz se graduó hace poco de comunicación social y tenía algo de tiempo libre. “Entonces me surgió la idea de pasar los escritos de mi blog al video. Es un lenguaje distinto, pero igual puedo contar mis historias”.


¡Rompe la burbuja!



Break The Bubble es un proyecto de Samuel Gutiérrez, a quién le encanta la música, el teatro y el cine, el arte. “Hay muchas cosas pasando y a veces ni no nos damos cuenta. Yo por ejemplo, viví varios años en Estados Unidos y pude acercarme mucho al arte. Ahora que estoy aquí quiero invitar a las personas a que no se queden con el mismo 10% de todo lo que pasa, sino que busquen más allá”.


Otros 5 youtubers

Son en total 10 realizadores paisas los finalistas del concurso youtubers a un clic, de la Secretaría de Salud, que busca reunir un grupo de talentos y llevarle un mensaje chévere pero responsable a los jóvenes de la ciudad, para invitarlos a reflexionar y conversar sobre temas de salud.

Aquí puedes ver a los otros 5 finalistas:

— Los tipos de novia, en el canal de Yeik Perez.

— Top 10 de los amigos que todos hemos tenido, en el canal de Juan CEscobar.

— Esta cosa cursi que saca tu lado unicorniamente pony, en el canal This is Mateo.

— Los amigos, en el canal de Antonio Álvarez Muñoz.

— Espacios para compartir con los amigos y la familia, en el canal de Hingrith Gutiérrez.



Medellín Sana y Libre de Adicciones

Ese es el nombre y el objetivo de un programa de la Secretaría de Salud de la Alcaldía, dentro del cual se encuentran los Servicios de salud amigables para adolescentes y jóvenes, que han beneficiado a más de 130 mil muchachos de la ciudad.

¿Usted sí ha visto que los jóvenes en Medellín no se enferman, o no se enferman casi, y por eso no les importan los temas de salud? Pero uno no debería pensar en salud sólo cuando se enferma…
— Ruth Cadena, coordinadora de los servicios de salud amigables.

Al final del concurso, 2 de los jóvenes protagonizarán una serie de 10 vídeos con calidad profesional, que serán vistos por miles de personas en Internet.

La idea es que esta nueva generación de youtubers paisas le lleve un mensaje a otros jóvenes de nuestra ciudad y del mundo, utilizando un lenguaje divertido e innovador, que los invite a pensar más en la salud de sus cuerpos y sus mentes.

lunes, 7 de septiembre de 2015

#Vamos pa’ abajo: de Santa Elena a Medellín en carros de rodillos

Los carros de rodillos son uno de los mejores recuerdos de la niñez para muchos paisas, que crecieron en los barrios faldudos (y no tan faldudos) de Medellín.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


DESDE QUE SE OCULTÓ EL SOL DE SÁBADO, más de 3800 pilotos de carros de rodillos de todo el Valle de Aburrá subieron hasta Santa Elena, donde pasaron la madrugada esperando el amanecer para arrancar cuesta abajo, en medio del jolgorio.

Estos son los divertidos grupos que soportaron el frío a punta de aguapanela y revivieron la infancia con sus carros de rodillos adornados de mil formas diferentes.


Que la fuerza nos acompañe de aquí pa’ abajo



“Este año nos ganamos el premio al mejor disfraz, claro, es que le invertimos mucho tiempo y dinero. Lo del premio ni siquiera lo alcanza a cubrir, pero no importa, nosotros hacemos esto por gusto. El año pasado nos disfrazamos de los personajes de Plaza Sésamo y el antepasado de Los Cazafantasmas”.

“Mire, este disfraz de Yoda también es un casco ¡La seguridad ante todo!”


Colombia, tierra querida



“Esta chiva tan colombiana la armamos en 3 meses, en la cancha de Los Cerros #2, por Buenos Aires. Llegamos a Santa Elena a las 11 de la noche, hicimos chocolate y dormimos un poco. Abajo, todo el barrio nos está esperando con un sancocho de gallina”.


“Los carros de rodillos tenían full equipo de sonido… y bailarines”.


El combo de los Minions


“Aquí no estamos ni la mitad de todo el combo de Robledo-La Campiña, faltan papás, primos, sobrinos y hasta el perro. En 5 años que venimos participando nos hemos disfrazado de monjas, payasos y millonarios en su limusina. Hoy no tenemos afán, esto no es una carrera, nos queremos demorar por ahí 2 horas”.

Los carros de rodillos sirven también de cama improvisada para sus pilotos, mientras esperan la hora de salida.


Somos de La Sierra


“El año pasado solo trajimos 2 carros desde La Sierra, pero este año somos 10. En este carro vamos a bajar 21 personas, todo el combo de La Entrada, que somos los que motivan a todo el barrio a participar. Lo mejor de esto es que uno vuelve a ser niño, grita, canta y hasta llora de la emoción”.

“A mi me gusta traer un mensaje, este año es a favor del desarme nuclear en todo el mundo”.


Profesionales del aluminio


“Todo lo que nos pregunte, la respuesta es 2 millones. Sí, eso nos costó armar este carro, que tiene 150 kilos de puro aluminio de la mejor calidad. Lo armamos en 20 días y seguro es el carro mejor armado, porque nosotros somos profesionales con el aluminio”.

“Trovas y canciones hicieron más llevadera la espera de los pilotos”.


Las abejas


“Siempre venimos con el mismo carro de rodillos desde Enciso, lo armamos con los herrajes de 2 camas, 2 sillas y la mesa de un comedor. Lo trajimos jalado con dos carros particulares, en la madrugada. Esto es muy bueno, pura recocha, adrenalina y cambia uno de ambiente”.


“Los del billete”


“Nos encontramos 2 puertas viejas en un botadero de chatarra y de ahí nos surgió la idea de este carro de valores. Llevamos 2 meses armándolo, con unas cornetas prestadas y las farolas de nuestras motos. Nos gastamos 400 mil pesos en billetes de papel, bueno, no, eso es mentira, pero si conseguimos 3 changones y 2 revólveres de icopor para cuidar el billete.Igual lo vamos a ir tirando todo el camino…”

El Festival de Carros de Rodillos de Medellín reunió familias y barrios enteros en torno a un objetivo común: fabricar un carro de rodillos, más grande que los de la infancia y decorarlo de la manera más llamativa posible. No todos ganaron y no todos llegaron de primeros a la meta, pero seguro todos pasaron un feliz domingo en familia, cuidándose el sueño, compartiendo una bebida caliente y curándose los raspones del camino.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Pa’ la Placita de Flórez: los abuelos en silleta, nosotros en camioneta

El bisnieto de un silletero, campesino descalzo y madrugador, hoy maneja su propiaToyota Hilux. En el volco echa tantas flores, entre hortensias, girasoles y siemprevivas, que su bisabuelo se habría demorado una semana entera en traerlas hasta Medellín.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


A LA PLACITA DE FLÓREZ YA NO LLEGAN LOS CAMPESINOS llevando una silleta colorida. En su lugar, desde muy temprano, llegan carros, camionetas y furgones, ‘silletas mecánicas’, que transportan las flores desde Santa Elena, San Cristóbal y el Oriente Antioqueño hasta los barrios de la ciudad.


¡Esto es madrugando, señores!


A mitad de la madrugada, cuando la mayoría duerme todavía, Juan David Correa se levanta, se alista y sale para la Placita de Flórez en su Dodge verdeazul. A las 4 de la mañana llega al centro de Medellín junto a otra docena de vehículos que traen flores desde las montañas.

Lleva 14 años llevando flores de San Cristóbal hasta la Placita de Flórez y la Plaza de Mercado de La América. Su papá le dejó este oficio como herencia. Él también llevaba flores hasta la Plaza Cisneros, al frente de la Alpujarra, donde hace 58 años nació el Desfile de Silleteros.


“Las flores nos lo han dado todo”


Los papás de Carlos Londoño ayudaron a fundar el Desfile de Silleteros hace medio siglo. Aunque ya no lo acompañan, le dejaron sus costumbres campesinas. Carlos lleva 40 años en el negocio de las flores y 30 cargando una silleta. Además, en su casa, toda la familia construye 7 silletas más para el desfile de cada año.

“Este negocio es de mucha constancia, hay que ser muy cumplido con los clientes. Las flores nos lo han dado todo, hasta el estudio de nuestros hijos”, dice.


El filósofo que ama las flores


Juan Vásquez estudió filosofía y fue profesor, pero su papá lo hizo enamorar de la tierra. Cuando era un niño, lo acompañaba hasta la Plaza Cisneros para vender los gladiolos, las rosas y las hortalizas de su finca en San Cristóbal.

Allí se dedicó al cultivo de los narcisos, “las flores con más energía”, y los lleva hasta la Placita de Flórez en su Jeep Toyota. También cultiva eucalipto monedita, papiros, aster, solidago y otros ‘follajes’ que no pueden faltar en un arreglo floral.


“Pásese por nuestra floristería”


Camilo y Andrés viven en Santa Elena. En una Toyota Hilux blanca como la nieve, llevan flores para las floristerías de la familia en Belén y El Poblado. En esos barrios mucha gente les compra arreglos florales para sus casas.

A los 2 les gusta este negocio a pesar de que toca madrugar mucho. Les preocupa más el calor, que puede dañar las flores más delicadas, o cuando las ventas no se mueven, porque las flores se van marchitando y se pone en riesgo parte de la producción.


Una silleta con 130 caballos de fuerza


Juan Pablo Hincapié se encarama en la camioneta de su tocayo Juan Pablo Sánchez para acomodar las flores que van para las floristerías de El Poblado.

Los 2 son de Santa Elena y de herencia silletera. En 2015 Juan Pablo Sánchez va a ajustar 8 años participando en el Desfiles de Silleteros. El resto del año lleva flores desde su finca, en la vereda San Ignacio, hasta la Placita de Flórez, igual que sus antepasados, solo que Juan Pablo lo hace en una Dmax plateada de 130 caballos de fuerza.


¡Cómo cambiamos en 50 años!

Ser silletero era una forma de ganarse la vida. Aunque todavía hoy la gente compra flores, para la mamá o para un ser querido que ya no nos acompaña, ya nadie carga una silleta todos los días para traernos flores de la montaña.

Algunos hijos, nietos y bisnietos de los silleteros de Santa Elena y los campesinos de San Cristóbal, todavía salen adelante con el oficio de las flores. Claro está, las transportan con ayuda de un vehículo, pero el resultado no es menos bonito.

Pásate un jueves, bien temprano, por la Placita de Flórez, para que vea con sus propios ojos las filas de carros abarrotados de flores y la herencia campesina que todavía hoy se respira en Medellín.

viernes, 31 de julio de 2015

La “identidad secreta” de los silleteros de Santa Elena

¿Sabes quiénes están detrás del traje de silletero? Pueden ser tus compañeros de estudio o de trabajo, ¡a qué no te lo imaginabas!

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.


LA CULTURA SILLETERA ES DE ORIGEN CAMPESINO, pero hoy en día muchos silleteros no cultivan sus flores, como sí lo hacían sus abuelos.

Para muchos, el cambio de vocación económica en Santa Elena es una amenaza para la tradición silletera, pero otros creen que la innovación es indispensable para que los silleteros se mantengan en el tiempo.


A toda velocidad loma abajo

A toda en cicla por los caminos de los abuelos.

Le fascina “todo lo que tenga ruedas”. En su cicla de downhill, va a toda velocidad por los caminos de herradura que los silleteros pisaron cientos de veces llevando flores, productos del campo, carbón y leña, para vender en los barrios de Medellín.

Una vez se cayó de la cicla, se dio durísimo y casi se fractura varias costillas. Pero aparte de eso y los raspones de todos los días, se mantiene ileso.

¡Más puntos por salpicar!

Las trochas pantanosas de Santa Elena son un paraíso para hacer downhill.


Las bicicletas son la pasión de este joven santaelenita (foto archivo personal).

La abuela Elisa le ayuda a dejar bien linda la silleta el día antes del desfile.

En el desfile de silleteros, Juan David ha cargado tres veces una silleta tradicional (foto archivo personal).

“Ese Juan David vuela” dice Elisa Londoño, su abuela materna, que participó durante 45 años en el Desfile de Silleteros. Juan David ha cargado 3 veces una silleta tradicional en la categoría junior y las 3 veces ha sido finalista. Sus dos abuelas le ayudaron mucho.

“La silleta tradicional lleva las flores nativas de Santa Elena, pero me gustaría cargar una silleta monumental, porque es la más grande y tiene mayor variedad de flores, algunas exóticas”.

Juan David Gallego sueña con enamorar a más jóvenes de las bicicletas y no descarta estudiar administración. Sus dotes de liderazgo y emprendimiento son evidentes: él ha inspirado a más de uno a practicar el downhill y otras modalidades de ciclomontañismo.

Este año verá desfilar a su papá Juan Alejandro por última vez. Heredará su contrato y volverá al desfile, esta vez como adulto.


Bien pila la silletera

Una futura ingeniera de sistemas con herencia silletera.

“La ingeniería es una forma de crear cosas, de solucionar problemas a partir de la creatividad y la innovación”.

Así habla una joven estudiante de ingeniería de sistemas de la Universidad Eafit, muy, pero muy inteligente. Es becada y una de las favoritas de sus profesores. Este semestre desarrolló un software para la contabilidad y trazar las mejores rutas de una comercializadora de flores.

Cultivar claveles de exportación también es una labor delicada y de mucha paciencia.

Alejandra Colorado vive muy cerca de la casa de sus abuelos, campesinos de pura cepa.

Maria Alejandra Colorado en un desfile de silleteritos (foto archivo personal).

Cuando no está pensando en un algoritmo, le ayuda a Doris Ríos, su mamá, en el delicado cultivo del clavel. Doris lleva 10 años mostrando lo mejor de su cultivo en Orquídeas, pájaros y flores.

“Hay jóvenes de Santa Elena que no tienen interés en conservar la cultura silletera. Pero algunos compañeros de la universidad me preguntan que cómo se puede ser silletero. A ellos les gusta y les llama mucho la atención”.

En 2014 María Alejandra Colorado cargó la silleta ganadora en la categoría junior del 57 del Desfile de Silleteros. Era una silleta tradicional. A ella le gustaría volver a desfilar, pero todavía no tiene un contrato de participación como adulta.

Mario Ríos, su abuelo, es campesino. Construyó su casa ladrillo por ladrillo, crío cerdos, vacas, gallinas y le arrancaba a la tierra hasta 50 bultos de papa a la semana. “Eso se acabó, el negocio hoy es hacer casas para alquilar, pero eso a mí no me gusta”, dice don Mario.


¡Qué silleta, maestro!

Los estudiantes de la Merceditas Gómez Martínez quieren mucho a su 'coordi'.

Es zootecnista y fue vendedor de productos agrícolas
. Se recorría en moto todo el Oriente antioqueño buscando nuevos clientes. Su gran carisma lo ayudó mucho en esta tarea.

Una vez fue a un colegio del Carmen de Viboral a ofrecer sus productos. Por cosas de la vida terminó dando charlas y dirigiendo talleres prácticos para los jóvenes. Tenía madera de profesor.

Un profe con mucho carisma.

Jonathan, sobrino, y Mauricio, tío. El primero es un apasionado por las finanzas y el segundo por la docencia.

En el jardín de la tía Rosa.

Mauricio Londoño es uno de los silleteros más queridos por los niños (foto archivo personal).

Hoy es el coordinador de la sede Eterna Primavera de la Institución Educativa Merceditas Gómez Martínez. No lleva mucho tiempo allí, pero se nota que los muchachos lo quieren mucho. Los más pequeños corren a abrazarlo.

“Tener un hijo te cambia la vida. Sobre todo una hija mujer. Te vuelves más querendón y aprendes a no despreciar el cariño de un niño. Para ellos es muy importante que les devuelvas el saludo, se sienten importantes”.

Mauricio Londoño es de una gran familia silletera. Fue el ganador absoluto del desfile en 2005 y 2013, pero él prefiere hablar de los triunfos de toda la familia: su hermano Diego también logró el título en 2009. Otro hermano, Felipe, fue el inventor de la silleta con mecanismos (lo que ha generado discusiones sobre la tradición y la innovación en la cultura silletera).

El primo Jonatan explica en un videoblog cómo hacer operaciones financieras en el mercado de futuros. Entre todos están haciendo este año 11 silletas para el desfile, algunas más para empresas y otras para los turistas. En su casa recibieron a una francesa que recorre el mundo buscando festivales de flores para ser la mejor florista de Quebec, Canadá.


El silletero del jardín gigante

Las obras de ciudad necesitaban un silletero.

“En el colegio, yo era el que animaba las fiestas y las reuniones. Un profe me dijo que tenía talento para la comunicación social. Yo ni sabía que eso existía, pero me fui dando cuenta que era lo mío. Hoy madrugo hasta los sábados y domingos si es necesario, porque me apasiona este cuento”.

Trabajar en comunicación para el desarrollo lo ha llevado a recorrer toda Medellín, sobretodo la ladera oriental, donde hoy se concentran las obras del Jardín Circunvalar.

Los silleteros de Santa Elena están presentes en el Jardín Circunvalar de Medellín.

"Yo trabajo sábados y domingos, me encanta lo que hago" (foto archivo personal).

Martín también ha investigado su herencia campesina en varios proyectos académicos (foto archivo personal).

¡Pa' lante muchachos! (foto archivo personal).

"Desde los 12 años soñaba con cargar una silleta" (foto archivo personal).

Además se ha tomado el tiempo para reflexionar sobre la cultura silletera. Ha trabajado en proyectos de investigación (como el Plan Especial de Salvaguardia, que es la hoja de ruta para proyectar la cultura silletera a futuro) y ha organizado tertulias para recuperar la tradición oral de los campesinos.

“Yo a veces me pregunto por qué no estudié agronomía o ciencias del campo. Pero llegué a la conclusión que se puede hacer mucho por el campo y la cultura silletera desde otras áreas. Necesitamos silleteros contadores, administradores, comunicadores, agrónomos, diseñadores industriales…”

Martín Atehortúa impulsa junto a varios campesinos de Santa Elena la instalación de silletas vivas en el Jardín Circunvalar de Medellín. “La gerente de la EDU creyó en este proyecto de apropiación social de las obras a partir de la cultura silletera y campesina”.

“Las actividades cotidianas del campesino, que antes era la base de su productividad, hoy las vemos como manifestaciones culturales. En las fincas silleteras muestran esa vida, pero ya no la practican, porque la vocación económica de Santa Elena se ha transformado mucho en los últimos años”.

Desde niño, Martín se moría por cargar una silleta. “Yo admiraba mucho a Chemo, sus silletas emblemáticas me encantaban. Por eso me decidí por la emblemática, porque puedo llevar un mensaje claro, con toda la carga social y simbólica”. Hoy Guillermo Ramírez, Chemo, trabaja de la mano de Martín para llenar de flores el jardín más grande de Medellín.


¿Cómo se conserva la cultura?

Es un hecho, los silleteros son patrimonio cultural de la nación. El origen campesino de la cultura silletera es para muchos su ingrediente primordial, porque el silletero auténtico es trabajador y amante de la tierra.

Pero querer congelar para siempre una manifestación cultural es negar otras posibilidades. Juan David, Alejandra, Mauricio y Martín con claros ejemplos de cómo la herencia campesina se va mezclando con la modernidad para crear otras formas de ver el campo y conservar la cultura campesina en el Valle de Aburrá y el Oriente.


miércoles, 8 de julio de 2015

De mi jardín solo queda ceniza: los incendios forestales sí te afectan

Aunque no te haya tocado respirar el humo y barrer las cenizas que llovieron por más de una semana sobre Buenos Aires, todos los habitantes de Medellín perdimos miles de metros cuadrados de un bosque verde, húmedo, lleno de animales y de aire limpio.

Reportaje original para MDE Ciudad Inteligente.
Fotografías: David Castaño.


RECORRIMOS ESTA ZONA A PIE, buscando a la gente que vive cerca de este lugar (vecinos de Santa Elena, el Seminario, Caunces de Oriente, Quinta Linda, Bomboná, Cataluña, La Asomadera, Loreto y Las Palmas) y les preguntamos cómo les afectó este desastre ambiental.


Los que ya no están

Arnoldo Cardona vive en Palmas de Cataluña, en el límite entre la ciudad y el bosque. Fue técnico electricista, pero hoy se dedica a fabricar alimentos artesanales: pesto, vinos y otros licores. En un cuadrito de tierra tiene moringa, romero, albahaca, ruda, penca sábila y otras plantas aromáticas.


“Cataluña no fue la zona más afectada pero hasta acá llegó la ceniza y el humo, tuvimos dolor de garganta y nos tocó irnos varios días. La pérdida es incalculable: iguanas, sapos, serpientes, guacharacas y toda clase de pájaros, ya no están”.


“Puede que hayamos sido víctimas del clima, de un accidente, de criminales, pero el tema de fondo es que hay que mejorar nuestra planeación ambiental. Medellín es muy susceptible a la contaminación y si queremos una ciudad sana, necesitamos más bosques. También más profesionales que los cuiden, como ocurre por ejemplo en el Parque Arví”.


Cremas a mil

Rosalba Castaño vive cerca de “Las Torres” a mitad de camino hacia el Mirador de La Paloma, en Santa Elena. Está encargada de cuidar las grandes antenas de telecomunicaciones de Caracol, RCN y el Minuto de Dios. También le vende cremas de mora, coco, salpicón y maní a los caminantes que van hacia La Paloma.


“Como a las 5 de la mañana tocó levantarnos a apagar el fuego con manguera, para que no se nos metiera al terreno. Casi no podíamos respirar. Sentimos miedo y tristeza. Los bomberos venían todos los días y trabajaban mucho, pero se iban por la tarde, por que es peligroso trabajar de noche en la montaña”.



Pájaros muertos

A Luis Fernando Barrera le llegó el fuego a 2 metros de la casa. Trabaja como mayordomo de un predio en la zona afectada por el incendio. Vive con su mamá, su mujer y una hijita de menos de un año. También tiene un perro, un gato y una pequeña huerta.


“Por aquí el fuego estuvo prendido 15 días. Nos dió mucho miedo y tocó evacuar porque las llamas llegaron muy cerca. También se quemaron varias mangueras que nos traen agua desde el nacimiento. A mi me dolió porque quiero mucho a la naturaleza. Aquí cerca encontré 7 pajaritos chamuscados”.



Una historia sin foto

Claudia, una caminante que nos encontramos, vive muy cerca del bosque. Iba con su compañero cuesta arriba.

“El incendio lo sentimos. Nos tocó respirarnos todo el humo. No nos dió miedo, sino tristeza. Nosotros venimos aquí desde hace 20 años, cuando estábamos en la escuelita y buscábamos moras silvestres. Pero todo se acabó por las obras de construcción y el incendio. Este era nuestro bosque encantado, pero ya no es lo mismo”.


Una ola de fuego

Este año llevamos 656 incendios forestales en Medellín. En los dos últimos meses llegamos a 158 incendios y más de 40 mil metros cuadrados de vegetación convertidos en ceniza. Esta ola de incendios nos ha dañado el aire y la ropa, nos ha dado tos, nos ha obligado a irnos de la casa. Nos ha quitado espacios verdes, a nosotros y a miles de animales. Perder nuestros bosques es algo que no podemos permitir.

Por su parte, el Área Metropolitana declaró la emergencia ambiental y destinó 1020 millones de pesos para fortalecer la labor que realizan los cuerpos de bomberos del Valle de Aburrá, con equipos especiales de atención de incendios forestales.


Luis Guillermo Saldarriaga trabaja para el Jardín Botánico. El día que fuimos a caminar por la zona afectada por el incendio, Luis Guillermo y otros compañeros suyos estaban haciendo recorriendo el lote contiguo a Palmas de Cataluña para rescatar los árboles plantados por el Municipio. Había mucha basura de la gente que viene a disfrutar de la vista de la ciudad y la maleza había prosperado sobre los árboles jóvenes.


¡Qué vuelva la eterna primavera!

Los bordes de nuestra ciudad están viviendo tensiones: ambientales, por la sequía y las lluvias más pronunciadas. Sociales, por el aumento de la población y la necesidad de tierras para construir. Económicas, por la valorización de algunos predios y las grandes obras que están transformando nuestra ciudad.

Para construir entre todos una ciudad más sostenible, tenemos que reconocer la importancia que tienen los bosques para la conservación de nuestra fauna y flora, para retener la humedad durante las sequías, para respirar un aire más limpio. ¡Empieza por cuidar los árboles que tienes cerca a tu casa!